En principio se dieron a conocer las boca de urnas que daban favorables para el kirchnerismo por sobre el Frente Cívico, lo cual mantuvo cautelosos a los presentes, pero si con algunos tímidos gritos de aliento en apoyo a la fórmula.
Ya en ese momento empezaron a generarse mayores expectativas entre los seguidores más fervientes del peronismo.
Más adelante, el diputado Juan Cruz Miranda y Ángel Mercado daban a conocer los primeros datos que salían de la sala de cómputos. Los números en ese momento también favorecían al Frente para la Victoria, lo que generaba cada vez más gritos y algarabía.
Cuando sucesivamente se daban a conocer los datos pertenecientes a más mesas, los militantes peronistas ya no dejaban lugar para mayores precisiones. Los gritos y festejos eran cada vez más fuertes. Ya no había números que puedan con tanta euforia y cánticos que se hicieron eco por toda la calle Sarmiento para después continuar en la Plaza 25 de Mayo.
Cerca de la medianoche, los candidatos ofrecieron unas palabras a quienes esperaron por horas los resultados finales que dieran por victorioso al FPV por sobre el FCS. Tanto Lucía Corpacci y Dalmacio Mera, acompañados por Raúl Jalil y numerosos dirigentes, fueron muy breves con las palabras, pero si aseguraron que en su gobierno -que comenzará en diciembre- aplicarán lo que en su momento fueron promesas de campaña. Dijeron que apostarán a la salud y a eliminar el trabajo precario, unos de los principales ejes de los que se ocuparon de dar a conocer hasta antes del 13 de marzo y que fueron materia de críticas hacia el Frente Cívico.
Los fuegos de artificio, los cánticos con bombos y trompetas, fueron la demostración de la alegría por terminar con veinte años de hegemonía radical.