¿Podrá Brizuela terminar su mandato?

La derrota de ayer de Eduardo Brizuela del Moral abre un interrogante sobre su continuidad en el cargo. Con una fuerte interna que se desata a partir del fracaso y sin mayores espadas políticas deberá afrontar nueve largos meses al frente del Poder Ejecutivo.  
lunes, 14 de marzo de 2011 00:00
lunes, 14 de marzo de 2011 00:00

El primer error lo cometió el mismo, Eduardo Brizuela del Moral. Fue cuando anticipó que si ganaba un tercer mandato, este sería su última postulación, que no buscaría un cuarto periodo al frente del Poder Ejecutivo. Esa sola aclaración era un reconocimiento de que su candidatura era ya de por si un exceso; pero además también que de lograr un tercer mandato, casi de inmediato comenzaba la lucha por la sucesión.

Se libró de esa tortura, pero paralelamente se ganó otra: tener que afrontar sin respaldos políticos sólidos, con el solo apoyo de una camada de dirigentes que tienen gran responsabilidad de la derrota por su impericia política, nueve meses al frente del Poder Ejecutivo.

Muchos de los que cimentaron la derrota de ayer, de esos que diseñaron las listas de candidatos, de los que a pesar de los millones que dispusieron no pudieron atomizar por completo al peronismo, de modo de garantizar un nuevo triunfo para el oficialismo, esos mismos, serán quienes asesoran en esta transición a un Eduardo Brizuela del Moral, que además carga un estigma terrorífico: nunca terminó bien ninguna gestión que comenzó, en ninguno de los múltiples cargos públicos que ejerció.

Para colmo, tiene un periodo largo para lidiar con reclamos que hasta ahora se multiplicaban solo en periodos electorales, pero ahora, ante este nuevo escenario político que se abre en la provincia tras la derrota del Frente Cívico, estos se multiplicaran casi exponencialmente. Por empezar nomás, cuesta imaginar como logrará cumplir las múltiples promesas lanzadas durante la campaña, por ejemplo el 82% móvil para todos y los miles de puestos de trabajo para los jóvenes.

Brizuela tiene además por delante, prácticamente un año legislativo completo, con un Poder Legislativo que no le responde completamente, lo que ciertamente es grave. No solo la Cámara de Diputados, sino que la Cámara de Senadores, llena de dirigentes celestes heridos por el propio Brizuela, tampoco le responderán de ahora hasta diciembre, y si logra ese milagro, el costo será alto.

Son todos problemas para el futuro inmediato del actual gobernador de la provincia, a los que el núcleo duro del brizuelismo difícilmente pueda resolver favorablemente, porque carece de las cualidades políticas que hacen falta para afrontarlos, por muy cerrados claro.

 

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