Nos permitimos suponer que el Gobernador retiene suficientes vestigios de sensatez como para no provocar un impacto en las estadísticas que se refieren a la desocupación en Catamarca, despachando de un saque los cientos de asesores y demás individuos ligados política y económicamente al gobierno cuando lo más razonable sería ”soltar lastre” en forma progresiva y lo más disimuladamente posible. Para que no cunda el pánico Y para impedir que los ocasionales empleadores del sector privado no se hagan un festín absorbiendo mano de obra desocupada (y desesperada) en un negro de toda negrura a precio vil.
Este tramo a recorrer por el derrotado Gobernador no ha de resultarle fácil en primer lugar porque la tropa propia –que no se considera en absoluto culpable del fracaso electoral del 13 de marzo y sostiene, por ahora “sotto vocce”, que el único culpable de perder las elecciones es –precisamente-, el Gobernador. Por jetón. Por indolente. Por confiar la responsabilidad de la campaña a individuos que carecían de aptitudes para semejante tarea y si las tenían, se limitaron a malgastar los fondos de manera inadecuada. Y son los fondos de los cuales el FCyS deberá rendir cuentas ante la Justicia Electoral, algo que en la urgencia de entregar el mando podría resultar un tanto complicado. Y complicante.
Si hubo sectores que al Gobierno lo tironearon tenazmente durante la campaña electoral en procura de cuchetas, colchones, alimentos, viviendas y plurales soluciones que el candidato a la re-re-re intentó cubrir y desmontar con el anuncio del 82 por ciento para los jubilados provinciales del ’95 en adelante ¿Qué no pedirán ahora esos sectores en procura de obtener algo antes que el mandatario se vaya a su casa el 10 de diciembre?
¿Qué artilugio relativamente ejecutable puede articular el ingeniero agrimensor Brizuela del Moral para intentar, siquiera, dejar un buen recuerdo de su paso por el Gobierno?
Si observamos la crisis energética advertiremos como algo relativamente positivo (Pero insuficiente) el arribo a Catamarca de varios grupos electrógenos oportunamente adquiridos, destinados reemplazar a otras máquinas simulares pero alquiladas. El patrimonio provincial se ha visto enriquecido y eso es bueno.
La nueva línea de alta tensión para traer energía de La Rioja ha sido licitada pero el Gobernador no ha de verla concluida y la ceremonia de su inauguración –si se diera-, será presidida por la Gobernadora Lucía Corpacci y funcionarios de su gobierno. Gente del Frente para la Victoria.
Tal vez –y a modo de consuelo-, el Gobernador a punto de irse gestionara una significativa mejora en la prestación de servicios aerocomerciales y un funcionamiento extendido en el horario del Aeropuerto “Coronel Felipe Varela”. Ello, sin mengua de disponer la compra de un helicóptero y el jet de ejecutivos. Aunque más no sea para no dejar en manos de Lucía Corpacci la partida de dinero que –se dijo ., estaba disponible para comprar esas aeronaves, por no citar otras medidas susceptibles de ser extraídas de las carpetas y hacerlas realidad. Más aún, teniendo en cuenta que los ocasionales saldos deudores los pagará la nueva administración.
Tiene –el futuro saliente Gobernador -, suficientes elementos para generar una imagen como para que lo recuerden, con algo de viento a favor, como que “el 10 de diciembre del año 2011 salió de la Casa de Gobierno por la puerta grande y con la frente bien alta”.