Ya se comienzan a realizar rondas de conversaciones entre la dirigencia peronista que, recién ahora, encuentra puntos de coincidencia.
Los dirigentes tienen claros objetivos como los son el acordar con el nuevo gobierno, las pautas para reivindicar a toda una generación bastardeada por el perverso gobierno radical, la conformación de grupos de acción para apoyar la gestión de la gobernadora, y en lo partidario, intentar la refundación del justicialismo como herramienta electoral y como opción de gobierno.
Coinciden en asegurar que los viejos “conductores” deben dar su paso al costado para dejar que las nuevas generaciones surjan. Naturalmente para que ello pueda darse debe realizarse antes, un sinceramiento de los pecados cometidos y un sentido acto de contrición para que nunca más, ninguna fuerza exterior pueda destruir la unidad peronista.
Claro que estas expresiones suenan acaso altisonantes y declamativas por el estado de euforia que los embarga a pesar de haber perdido el municipio, pero no dejan de poner de manifiesto el íntimo pensamiento de una gran masa de dirigentes. Calculamos que la totalidad del peronismo comparte estos postulados.
En los próximos días habrá más información sobre este particular.