COMUNICADO DE LAS 62 ORGANIZACIONES SINDICALES

Que a María Soledad la dejen descansar en paz

La prensa marcada y descaradamente opositora, para no hablar del triunfo del peronismo en Catamarca, encabezado desde aquí por la compañera candidata a gobernadora Lucía Corpacci y desde la Nación por la compañera Cristina Fernández de Kirchner, pretende desviar la atención en el insignificante hecho de la presencia del ex gobernador Ramón Saadi en los festejos del justicialismo triunfante, después de 20 años.
jueves, 17 de marzo de 2011 00:00
jueves, 17 de marzo de 2011 00:00

Dos décadas manejadas hegemónicamente, con la suma del poder absoluto, por parte del Frente Cívico y Social desde 1991. Nadie más que mujeres y hombres del radicalismo y sus socios circunstanciales condujeron los destinos de esta provincia desde todos los niveles del Estado: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial.

Con el férreo control de todo lo que pasaba y se hacía en Catamarca en manos de los radicales y el Frente Cívico, se llevó a cabo el juicio por el denominado “Caso María Soledad Morales”, cuyos supuestos autores, ni rosada siguiera por aquel desgraciado suceso, que a Catamarca le significó la intervención federal y a miles y miles de catamarqueños, sobre todo peronistas, el ostracismo más perverso, con la pérdida de empleos, familia y hasta la misma dignidad.

Los jueces del Frente Cívico fueron los que resolvieron – a su manera – aquel hecho y sobreseyeron hasta el último “falso testimonio” que en algún tramo del proceso pudiera haber beneficiado a los acusados.

De allí que resulta capcioso y antojadizo volver a los “fantasmas” de aquellos tiempos, que solo perturban a quienes, por no digerir el triunfo del peronismo, intentan recrear un panorama de oscurantismo y maliciosos presagios.

Después de 20 años, con un dominio total de lo que ocurría en Catamarca, el Frente Cívico y Social sufrió una derrota silenciosa, pero contundente, propinada en particular por la juventud catamarqueña; esos jóvenes que no están contaminados por el dolor, en muchos casos fingido, de lo que le había pasado a María Soledad. Esos jóvenes que sufrieron más por ver como desde el poder se estafaba al propio Estado con becas fraudulentas que no llegaban a los estudiantes, por ver como los cargos, las nuevas viviendas y los planes provinciales eran bienes exclusivos para parientes y amigos.

Esos casi 20 mil jóvenes fueron los que pusieron fin a 20 años de poder hegemónico del FCyS, por eso es justo que se califique a la victoria de Lucía Corpacci y todo el peronismo como histórica.

Lamentablemente, hay quienes no se resignan al peso y el paso de los acontecimientos, como los diarios y medios de prensa opositores, que recurren lastimosamente al testimonio dolorido y, si se quiere justificadamente resentido, de Ada Morales, porque el gobierno que llegó para hacer justicia por su hija, después de 20 años le devuelve el dolor de sus heridas abiertas. Y deliberadamente aparecen personajes como la monja Martha Pelloni, que mezcla todo para “hablar del oro, la droga…” que circulan por esta provincia del Frente Cívico, o la diputada Carrió para decir desde su cama solar doble ancho que “no fue nadie a votar”, cuando el juez Cerda anunció que esta elección ha sido “un hecho histórico, con la participación del 80 por ciento del electorado”.

Los catamarqueños somos pocos y nos conocemos mucho, de allí que esas voces agoreras y tendenciosas no pueden hacernos mella, pero igualmente y con el mismo respeto que nos merecemos por ser hijos de la Virgen del Valle, los peronistas de Catamarca también pedimos que “a María Soledad la dejen descansar en paz”.

Roberto Antonio González

Secretario General

62 Organizaciones Peronistas de Catamarca

Comentarios