La nueva citación cursada por Norberto Oyarbide a Gerónimo Momo Venegas para el 14 de marzo bajo las acusaciones de desvío de fondos, estafa al Estado y medicamentos falsos sería sólo un capítulo más de la ofensiva política en marcha a través de la investigación de la mafia de los medicamentos.
Un objetivo importante del oficialismo es aprovechar la debilidad judicial de Venegas para quitarle a él y a la Mesa de Enlace el control del RENATRE (Registro Nacional de Trabajo Autárquico) que mediante un proyecto de ley el kirchnerismo intenta que pase a depender del Ministerio de Trabajo.
El cuestionado Oyarbide, tendría listo el procesamiento de Luis Barrionuevo en la misma causa y con fundamentos parecidos a los que se están utilizando para acusar a Venegas.
Este operativo, en caso de ponerse en marcha, apuntaría en varias direcciones. Para empezar, la embestida judicial contra los gastronómicos buscaría debilitar el esquema de apoyos de Eduardo Duhalde, que en buena medida gira en torno a Venegas y Barrionuevo y, además, salpicar indirectamente a Mauricio Macri, porque todos saben que el líder gastronómico está recorriendo distintas provincias cerrando acuerdos electorales con el PRO. Por caso en nuestra provincia, el compañero de la formula que encabeza Liliana Barrionuevo para el 13 de marzo es un hombre proveniente del macrismo.
Pero habría un objetivo más importante todavía: acorralar indirectamente a Hugo Moyano, al cual CFK no le disculparía dos de sus recientes movimientos políticos. Esto es, la doble aproximación del camionero a Daniel Scioli y luego a Duhalde, tejiendo sendos acuerdos de coexistencia pacífica. De paso, también Moyano empezó a pactar listas de candidatos con los sciolistas y los intendentes de conurbano.
En la mesa chica de Olivos estarían convencidos de que el camionero no le dice toda la verdad a Julio De Vido y que podría llegar a formar parte de una “conspiración de la segunda vuelta”. O sea, una coalición política, sindical y empresaria que convocaría a votar contra el Frente para la Victoria en caso de haber ballotage.
A cambio de participar de la maniobra, Moyano creería posible conseguir seguir al frente de la CGT aunque caiga el kirchnerismo. La pública solidaridad corporativa de Moyano con Venegas cuando éste quedó detenido encendió días atrás las más graves sospechas en el entorno presidencial.