El verdadero estado de la provincia es grave; nos referimos a la Catamarca que deja el FCS tras 20 años de poder absoluto, y de la que deberá hacerse cargo el futuro gobierno. Sin infraestructura básica para desarrollarse; con índices de desarrollo humano alarmantes y con una maro y micro economía dependiente casi por completo del Estado público. Desde diciembre próximo, los ganadores del 13 de marzo deberán ocuparse de una tarea nada fácil, que en principio pasará por proveerse de un liderazgo solido; recién luego, comenzará la tarea de reconstrucción con todos los sectores de la sociedad que estén dispuestos a colaborar, políticos, cívicos, entre otros.
Pero hasta diciembre próximo, el gobierno electo, que ganó legítimamente las elecciones, nos referimos a que no se montó en caso judicial o en campaña de desprestigio alguna, restan varios meses durante los cuales deberá enfrentar los perjuicios que a propósito los genera el gobierno que debe abandonar el poder, el FCyS, quien en pocos días demostró que no esta dispuesto para nada a colaborar como dijo hipócritamente, mas bien todo lo contrario.
Lo que pasó ayer en la Legislatura provincial es solo una muestra de lo violento que pueden ser los próximos meses. Un policía, el subcomisario Julio Vega, resulto herido al recibir un terrible golpe en su cabeza con un objeto lanzado por los manifestantes. El incidente podría haber desencadenado una tragedia si la policía reaccionaba. Es que alli solo faltaba una chispa para que la situación explote. Es decir, tantas frustraciones soportaron nuestra sociedad en 20 años, que liberada de los miedos, las amenazas y los opresores que las contenían, pueden derivar en acontecimientos violentos. Los trabajadores a los que se les negó por años la posibilidad de un trabajo digno, de golpe se los engañó con la posibilidad de una estabilidad y se los azuzó esta ultima semana para que los reclamen a quienes no corresponde; pero encima, no a cuenta de los miles de puestos de trabajos autorizados en el Presupuesto 2011, sino de otros miles que pretende Brizuela del Moral se aprueben recién ahora. Pero ¿y los que aprobaron en diciembre pasado, en el Presupuesto 2011?, ¿a quien se designó en esos miles de lugares?, ¿porqué es necesario autorizar nuevas designaciones? Estas son las preguntas que no responde un gobierno como el de Eduardo Brizuela del Moral, que para despilfarrar millones en artistas mediocres como Matías Alé, la cantante Caramelito, el payaso Ratón Pérez o vedettes pasadas de moda como Rocío Marengo nunca jamás requirió autorización alguna de la Legislatura provincial.
La sensatez, como la autoridad política, cuestiones de las que carece el gobierno de Brizuela del Moral, deben ser restituidas lo mas urgente posible, por el bien de Catamarca. El interrogante sobre cómo llego nuestra sociedad a estar tan separada de la estructura y de la experiencia política, tiene una sola respuesta, que empieza y termina con el FCS; que por suerte tiene poco tiempo en más en el poder, aunque en ese poco tiempo puede causar muchos males más.