Eduardo Brizuela del Moral decretó transferir el Predio Ferial Catamarca a la Secretaría de Cultura, para que se haga responsable del cuidado y administración del predio que sirve para eventos culturales, turísticos, científicos. Los fundamentos del decreto oficial señalan que Cultura hace uso de las instalaciones del Predio Ferial y “con el fin de lograr compatibilizar las funciones se propicia la transferencia de la unidad".
El Predio Ferial estuvo manejado inicialmente por la Secretaría Privada de la Gobernación, que conduce Stella Sartor de Zurita, quien oportunamente protagonizó un escándalo mayúsculo, al ceder gratuitamente las instalaciones a una hija suya, al esposo de ésta y a un primo del primer mandatario para que organizaran distintas ferias comerciales.
Tras ese escándalo, Sartor de Zurita perdió el control, que fue otorgado a una unidad especial denominada “Ente del Predio Ferial Catamarca”, con dependencia directa del Poder Ejecutivo con el objetivo de ejecutar planes, políticas, acciones y programas conducentes a optimizar las acciones para su funcionamiento.