viernes, 29 de abril de 2011
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Los mensajes de celulares de los jefes mineros el jueves 11 de marzo invitando con letras mayúsculas a los empleados a asistir a la caravana del FCS, se personificaron en actitudes revanchistas hacia los escalafones mas bajos tras la derrota del 13 de marzo. Traslados internos del personal, malos tratos, amenazas, sobrecarga de tareas a unos, y al mismo tiempo un repentino “kamaleonaje” de los jefes.
Lo cierto es que este tipo de actitudes de los jerarcas mineros traen sufrimiento a las personas que son objetos de atropellos con consecuencias en su salud y hasta familiares, pues no hay nada peor que el acoso laboral y maltrato verbal sobre todo si son las mujeres las que lo padecen.