Más allá de cualquier índice que da cuenta de la real situación de la provincia, que de por si es grave, están las noticias que surgen todos los días que muestran un Estado provincial muy desordenado, cuando no desbastado.
Están los casos de obras abandonadas (obra del hospital de Los Altos, que tiene un 60 % de avance; la obra del hospital de Alijilán, con un 65 % de trabajos realizados; el centro de salud de Tapso, que tiene un 30 % de avance de obra; y el mini hospital de Balcozna, que alcanzó el 40 % de lo planificado; el nuevo hospital de Villa Dolores, más varias obras de plazas y escuelas en la Capital).
Pero la muestra más clara del desorden en que se encuentran muchas cuestiones administrativas de este gobierno en fuga, es la respuesta que brinda cualquier repartición ante el planteo de los parate de las obras prometidas con bombos y platillos, no solo en la última elección de marzo, sino la del 2009.
El Instituto Provincial de la Vivienda fue visitado ayer por periodistas de distintos medios para que informen las causas por las que varias obras se encuentran inconclusas, y desde la dirección se hizo responder que se encontraban abocados a ordenar las cuestiones administrativas pendientes. Recordemos que restan ocho meses para el cambio de autoridades, por lo que debe interpretarse que el orden del que se habla con facilidad no es tal.