Previsible: el decano Segura volteó lista opositora

Tal cual lo habíamos anticipado, la Junta Electoral, que preside el actual decano de Humanidades,  Luis Segura, no oficializó a la única lista opositora para que participe de la contienda electoral para la renovación de autoridades.
miércoles, 15 de junio de 2011 00:00
miércoles, 15 de junio de 2011 00:00

Por el decanato de la Facultad de Humanidades compiten dos listas; la oficialista, que encabeza Leticia Vargas de Segura, y una opositora, que encabeza Patricia Breppe de Guzmán. La lista oficialista, que se responde al decano actual, Luis Segura, había impugnado a la opositora por no contar con el número de docentes concursados que exige el reglamento electoral.

Ayer finalmente, tras demorar la definición del pleito, la junta electoral de Humanidades, presidida por el decano, Eduardo Segura, rechazó oficializar la nómina de candidatos a consejeros del claustro docente por la lista que impulsa a Patricia Breppe de Guzmán, por lo que  el sector opositor anunció ayer que apelará a la junta electoral general de la UNCA.

En el ojo de la tormenta aparece una problemática grave en la Universidad de Catamarca, la falta de concursos de los cargos docentes. Es decir, que en los hechos se mantiene a los docentes en condición de interinos, no concursados, sin estabilidad alguna, a tiro de cualquier resolución, sin la posibilidad siquiera de que puedan integrar listas de candidatos como en este caso. La conclusión es simple, solo pueden ser candidatos unos pocos docentes concursados, que generalmente integran la corte oficialista.

La lista de Breppe de Guzmán deberá ahora recurrir al órgano superior, que es presidido por el rector, Flavio Fama, donde la lista opositora espera un fallo favorable al considerar que existen antecedentes en el sentido de permitir la participación de listas que no reunían todos los requisitos en cuanto a la condición de los docentes; condición que en definitiva es achacable a las denigrantes practicas que todavía subsisten en la UNCA. El pleito tendría una definición recién la semana próxima.

Breppe de Guzmán, esposa del intendente Ricardo Guzmán, argumento para el rechazo fue que "en la categoría de auxiliares regulares hemos puesto a profesores ordinarios. Pero nos hemos amparado en el Estatuto de la UNCA", que aprueba esta metodología para el armado de listas, como ha ocurrido "en elecciones anteriores en otras facultades".

Finalmente cuestiono a Segura por haberse "encargado de no concursar el número suficiente (de cargos) para armar dos listas, para lo cual se necesitan 12 auxiliares regulares, y en la facultad hay 11". Añadió que "lo que él quería era tener solamente la lista de él (Convergencia universitaria, encabezada por Leticia Vargas) para no competir, y creyó que con eso nos íbamos a ir".

El actual decano de Humanidades lleva doce años ininterrumpidos en el cargo sin que, al final de su mandato, pueda dar cuenta de prácticas democráticas que deberían de ser lo normal en instituciones formadoras de docentes.

La Junta electoral se constituyó a partir de la imposición del decano Segura a través del Consejo Directivo de la institución, que también controla, lo cual le permitió instalar en él sus cuatro miembros. En esa constitución la oposición no pudo intervenir, ni siquiera por el recurso de minoría lo cual dio como resultado que dicho junta resultara absolutamente funcional al decano y de este modo resolver litigios subordinadamente al interés de él.

Lo paradójico de esta situación es que en la casa de altos estudios, La Universidad Nacional de Catamarca, la única facultad en la que se plateaba la posibilidad de la puja electoral, entre por lo menos dos listas, como forma de elección democrática terminara siendo abortada por la voluntad de quien hoy controla la unidad académica y además pretende erigirse en el mentor de su dirección por los próximos años.

Los argumentos con los cuales no se oficializa la lista Humanidades Plural además de carecer de sustento legal y democrático, en tanto no fomenta de ningún modo la participación como forma regular de elección de autoridades, emplea el reglamento electoral en una falaz interpretación, pero a su vez ante igual circunstancias de impugnación de listas estudiantiles desestima las presentaciones en nombre de la participación.

Claro está que de la lista de estudiantes no emergerá ningún competidor o competidora de la lista oficialista, lo cual si ocurre con la lista “Humanidades Plural”, ello por consiguiente genera claros interrogantes: ¿porqué favorece la participación de los estudiantes en las respectivas listas y se opone respecto de este criterio en el caso de los docentes?.

Otros interrogantes igualmente trascendentes quedaron instalados en la comunidad universitaria, si la Facultad de Humanidades forma jóvenes para el ejercicio de la ciudadanía y las prácticas democráticas ¿que concepto o idea, original, de democracia pretende instalar en ellos como destinatarios de sus prácticas formativas?

Si  las dificultades para la organización de, por lo menos, dos listas  que compitan por el decanato requieren de cierta cantidad de docentes ordinarios ¿que hizo  el Decano Segura en los doce años que lleva al frente de la Facultad para garantizar un ejercicio pleno del derecho de elegir y ser elegido?. Nuevos y no tan nuevos interrogantes continúan sin respuesta en la Facultad de Humanidades.

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