Es la duda, la zozobra, con la que concurrirán a votar hoy muchos docentes de la Facultad de Humanidades. No los que votan por la lista opositora, Humanidades Plural, que saben que ciertamente votan para que sus consejeros, oportunamente, voten a Patricia Breppe de Guzmán como decana.
La duda, inquietante, la tienen los que votan, o creen hacerlo, por Leticia Vargas de Segura, la presunta candidata de la lista Convergencia Universitaria.
Es que los docentes saben de todas las maniobras del sector que responde al decano Luis Segura, para, primero, desplazar a Leticia Vargas una vez que la Junta Electoral General imposibilitó la participación de una lista opositora; y, segundo, reinstalarlo al actual decano Segura nuevamente como candidato.
La ultima jugada, para desplazar a Leticia Vargas, la realizaron ayer al mediodía. En el bar del frente de la UNCA, a plena luz del día, a cara descubierta, un integrante de la Junta Electoral de la Facultad formalizó la propuesta de que abandone su postulación; la excusa fue que era necesario alguien con más consenso en el radicalismo, que vive y reina dentro de la vida universitaria.
Con esos antecedentes, muchos, por no decir todos, saben que cuando a los consejeros electos por la lista oficialista Convergencia Universitaria les toque votar, puede que voten por el actual decano Luis Segura, la múltiple funcionaria Marta Grimaux de Blanco, una ex concejal del FCS que promociona Franja Morada; la última opción es Leticia Vargas.