Guillermo Andrada se quedó corto al señalar la falta de un helicóptero

En declaraciones a un medio periodístico, el diputado provincial electo Guillermo Andrada se refirió a la necesidad de que Catamarca tenga “de manera urgente un helicóptero sanitario”, recalcando que “somos la única provincia en la región que no cuenta con un aparato de esa clase”.  
lunes, 4 de julio de 2011 00:00
lunes, 4 de julio de 2011 00:00

Entre otras apreciaciones, el diputado electo dijo que “se podrá hacer más eficiente el servicio de salud provincial, que se ha caracterizado hasta este momento por una improvisación  en la gestión”.

Al referirse a provincias vecinas, Andrada dio por seguro que La Rioja, Salta y Tucumán, tienen estas aeronaves, aún “contando con un presupuesto provincial similar al que posee Catamarca”. Agregó que “no es posible que esta provincia, que se caracteriza por una geografía particular y complicada, carezca de una aeronave de este tipo”.

Al enfatizar en sus expresiones y a modo de ejemplo, el diputado electo dijo que no sólo se podría ofrecer asistencia en casos de urgencias en localidades distantes o de difícil ingreso, sino también en los accidentes  que se producen en las rutas catamarqueñas. “De este modo, estaríamos planteando una atención sanitaria de mayor complejidad y más inmediata en casos de emergencia, dejando de lado el traslado vía terrestre como es el que hay en Catamarca hoy”, redondeó.

Luego de sostener que la actual gestión gubernamental “no ha priorizado la utilización de los recursos en acciones que beneficien en forma directa a la comunidad”, Andrada opinó que este tipo de aeronaves fortalecería el funcionamiento de la Dirección Provincial de Aeronáutica.

El legislador mostró dudas relacionadas con un proceso licitatorio realizado años atrás, en el que la provincia compró dos aviones y sólo una nave llegó al parque aeronáutico provincial. “Se está recolectando información para avanzar en un informe, porque, al parecer, hay algunas cuestiones poco claras”, apuntó.

“Queda en claro que la provincia requiere de un helicóptero sanitario que agilice la asistencia a la comunidad; dejando de lado, además, el retraso que en materia sanitaria posee Catamarca con relación a provincias vecinas”, terminó diciendo.

Es muy cierto lo que dijo el diputado electo Andrada. Catamarca carece de un helicóptero, pese a que la actual conducción de la Dirección  Provincial de Aeronáutica intentó comprar uno a través de una licitación que por diversos motivos fue declarada desierta. En Archivo, conservamos antecedentes de la licitación que tuvo lugar el 20 de diciembre del año 2006 para la compra de un “helicóptero biturbina nuevo sin uso”, con presupuesto de 18.600.000 pesos. Con anterioridad la firma representante de los helicópteros “Bell” visitó nuestra provincia con uno de esos aparatos con los cuales se hicieron vuelos de demostración.

También es cierto que las provincias vecinas tienen helicópteros. Tenemos entendido que Santiago del Estero posee dos aeronaves de esta clase.

En lo que –a nuestro entender-, el diputado se quedó corto es en lo relacionado a un “jet de ejecutivos” como les dicen a los reactores de seis, ocho o diez plazas y aún más, susceptible de transformarse en sanitario en pocos minutos. Como ocurre con el pistonero Piper Navajo Chieftain o el biturbo Cheyenne II en los cuales un aparataje de última generación –posiblemente único en la región-, es instalado rápidamente por   personal altamente entrenado. La realización de cientos de vuelos sanitarios concretados por la gente de la DPA son una prueba de lo señalado.

Corresponde destacar el porqué hace falta un reactor adecuado para realizar traslados sanitarios: es un asunto de tiempos de vuelo, de una tardanza menor en llevar un  paciente a Buenos Aires, que  es lo más frecuente, Es la diferencia que existe entre volar a 290 nudos y hacerlo a 400 o más. No es lo mismo tener un paciente volando cerca de tres horas a llevarlo en cincuenta minutos. Por más bien cuidado que viaje. Nos parece obvio señalar la importancia que tiene la duración del vuelo bajo ciertas circunstancias.  

Que la flota de la DPA está desactualizada no constituye una novedad. El avión más  “moderno” es del año 1978 y el hecho de que se hallen en óptimas condiciones y actualizados en materia de aviónica  no justifica la falta de un reactor y de un  helicóptero.

En buena hora que el diputado esté juntando información vinculada con estas cuestiones `porque de esa manera tomará conocimiento sobre las gestiones llevadas adelante por la actual conducción de la DPA, los montos estimados para comprar aeronaves y los motivos por los cuales todavía Catamarca carece de estos aparatos.

La “decisión política” que hace falta para comprar un helicóptero está vinculada a un proceso administrativo al que no es ajena la burocracia. Hay pasos a seguir pero  los “tiempos” administrativos son muy  lentos.

Hoy, observando los recaudos legales del caso, es posible comprar una aeronave por Internet, aunque el lector no lo crea.

Y tenerlo aterrizado en Catamarca en una semana. Hay empresas dedicadas a esta clase de ventas que ponen avisos en las publicaciones especializadas.

Para el caso que motiva estas líneas –la compra de un helicóptero y un reactor de ejecutivos-, hay que pensar en un monto que puede oscilar entre los cinco y los doce o trece millones de dólares. Se trata de aeronaves usadas pero en perfectas condiciones. En cierta medida, el precio depende del año en que fue fabricado el aparato, el número de “ciclos” y otros detalles. La forma de comercialización de aeronaves difiere de la que conocemos para los automotores, Tanto los aviones como los helicópteros llevan un registro de cada uno de los vuelos realizados desde el día en que salió de la fábrica.  Quedan constancias certeras de todos los servicios de mantenimiento y quiénes los hicieron. No es aventurado afirmar que hasta una pinchadura de un neumático queda asentada. Son normas notablemente estrictas sometidas a controles rigurosos a partir que todo tiene que  ver con la seguridad en los vuelos. Apelando a una expresión poco  académica pero muy ilustrativa, diremos que “meter el perro” al vender un avión resulta poco menos que imposible,

Para que el lector tenga una idea de lo que estamos diciendo, la última entrega del mensuario “Business & Commercial Aviation” del mes de mayo pasado (cuesta diez dólares), trae 17 páginas destinadas a mostrar una lista de precios de aeronaves nuevas y usadas y entre las empresas que compran y venden aviones se puede observarse una de ellas que tiene un Boeing 737, fabricado en 1998, configurado como “business jet”, entre otras ofertas ilustradas con fotos. La lista de precios de los helicópteros ocupa ocho páginas.  Aunque parezca un dislate, se podría comprar un avión “chateando” por Internet  y con la revista en la mano.

Es probable que el diputado electo Andrada ignore que la DPA posee franquicia aduanera y se halla inscripta como “importador” de aeronaves y de todo lo que se relacione con elementos aeronáuticos.

Por cierto que es factible ejercer controles administrativos y verificar todo lo concerniente al envío de fondos. Son procedimientos absolutamente seguros de los cuales debe haber antecedentes en la DPA que conduce Juan Guillermo Dré desde el año 2003.

Pasó que con la  gran crisis en los Estados Unidos de Norteamética hubo muchas empresas y hombres de  negocios que se desprendieron de sus “jet’s” de ejecutivo y de sus helicópteros y el mercado de usados se vio por momentos atiborrado de aeronaves usadas en venta, No obstante que la crisis en el país del Norte parece estar evolucionando favorablemente, todavía hay muchas aeronaves ofrecidas en venta. Y hay algunas –valga el término-, que son verdaderas “pichinchas”                                                                                                                                             

Sucede que una compra de esta naturaleza podría  despertar fuertes críticas contra el Gobierno. Lo primero que dirían-se nos ocurre-, es que en una provincia con problemas energéticos, de vivienda  e hídricos, no es aconsejable gastar millones de dólares en comprar aeronaves. Nosotros pensamos que, con que tan sólo se salve una vida merced al trabajo hecho con una aeronave,  cualquier inversión queda ampliamente justificada.

Es evidente que existen algunos aspectos que Andrada no conoce a fondo como es lo tocante a las tripulaciones. En la actualidad, hay cuatro pilotos habilitados para volar en cualquiera de las tres aeronaves que están en servicio pero el día en que incorporen un helicóptero y un reactor  será menester adoptar las medidas necesarias para  cumplir con disposiciones que rigen con relación a los vínculos laborales, horas de descanso y demás pormenores que tienen que ver con los profesionales del vuelo que ya tienen su Estatuto aprobado por la Cámara de Senadores.  Antes lo había hecho la Cámara de Diputados.

También, cuando decimos que Andrada se quedó corto, es porque estamos pensando en una empresa  interprovincial  de transporte aéreo de pasajeros y carga, una suerte de “integración regional” en materia de servicios aeronáuticos. Operar como líneas de aporte tomando- por ejemplo-, a Córdoba como “hub” sin mengua de establecer vuelos directos a Capital Federal y otros destinos. Se nos ocurre que se trata de una decisión `política que deben adoptar en forma conjunta los gobernadores del NOA, previa aprobación por parte de la Nación.

Otro tema a considerar, llegado el caso, por parte de algún legislador, es el que alguna vez hemos señalado: la habilitación de un Taller Regional Aeronáutico. Por cierto, la idea no es nuestra pero por respeto a la modestia de su autor guardamos reserva de su nombre.

Un Taller Regional significa ocupación de mano de obra local, significa “Escuela de Aprendizaje”  para los jóvenes y, desde luego, significa ingresos económicos de suma importancia.

Finalmente, resulta muy positivo que Andrada se ocupe de estas cuestiones. En términos generales nos parece que lo aeronáutico en Catamarca  ha estado un tanto  huérfano de apoyo por parte de las autoridades provinciales. Cabe esperar que las inquietudes de Guillermo Andrada conduzcan a buen puerto. Catamarca y su gente lo merecen.

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