Aunque los envíos a provincias en concepto de coparticipación y leyes especiales crecieron en el primer semestre respecto al mismo período de 2010, lo más preocupante es que se profundizó la inequidad en el reparto de fondos. De esta manera, la distribución de recursos automáticos por habitante en cada región es fuertemente diferencial, sin respetar criterios de distribución.
Un trabajo del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que dirige Nadim Argañaraz, determina que un habitante de Tierra del Fuego recibió casi tres veces más que un salteño, de acuerdo con la aplicación de coeficientes que quedaron perdidos en el tiempo. Esta desigualdad se hace mucho más evidente en el caso de comparar con otras regiones, por ejemplo un habitante fueguino percibió casi siete veces más que uno de Buenos Aires. En esa línea, y considerando de manera interanual los incrementos semestrales, Nadim considera difícil explicar por qué Catamarca, Santa Cruz y Formosa percibieron en ese período $1.000 por habitante frente a un extra de casi $500 por habitante de Salta, Tucumán y Neuquén. En junio, la remisión automática de fondos a provincias fue de $12.708 millones, 25,4% superior a lo transferido por este concepto en junio de 2010.
Este crecimiento se configura como el menor registrado en lo que va del año influenciado por la performance recaudatoria del IVA.
Es preciso aclarar que la Nación también gira fondos a las provincias por otros conceptos, tanto de carácter corriente como de capital, y que estos se denominan transferencias no automáticas. La diferencia con las automáticas (recursos provenientes de la coparticipación federal de impuestos y leyes especiales) es el carácter básicamente discrecional de este tipo de transferencias por lo que muchas veces son utilizadas como elemento de presión contra los gobernadores.
En materia de transferencias automáticas por habitante acumuladas, se observa que Tierra del Fuego fue siempre la mayor receptora y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), la menor. La variabilidad de la distribución tiene en parte su origen en los coeficientes de distribución secundaria de coparticipación vigentes para cada provincia.
En el caso de las transferencias no automáticas, para financiar gastos provinciales tanto corrientes como de capital, se observan otros privilegiados. Curiosamente Santa Cruz y La Rioja fueron las que más recursos por habitante recibieron en los últimos años, bajo los mandatos de Néstor Kirchner y Carlos Menem, respectivamente.
Considerando de manera conjunta la totalidad de recursos transferidos a las provincias en el período que va desde 2003 hasta el primer semestre de 2010 (automáticas, no automáticas corrientes y no automáticas de capital), se observa que Catamarca, Santa Cruz, Tierra del Fuego y La Rioja fueron las que recibieron mayor cantidad de transferencias por habitante, mientras que Córdoba, Mendoza, Buenos Aires y CABA resultaron las más castigadas.