En realidad, el arco político-partidario andalgalense es mayoritariamente peronista, y aunque algunos trabajadores de prensa poco objetivos se obstinen en negarlo, es efectivamente así, sobre todo ahora en que todas las vertientes peronistas regresan al Justicialismo, porque consideran que es nuevamente, la válida herramienta electoral fundada por Perón y Eva Perón. No es expresión personal. Lo indican los históricos resultados de la última elección, que no admiten discusión alguna ni doble interpretación.
En ese contexto, hasta la Agrupación “17 de Noviembre”, de corta, cortísima existencia, parece haber desaparecido porque según el testimonio de sus encumbrados dirigentes, “hemos decidido integrarnos a la “Néstor Kirchner”, que es el espacio que brinda y promete mayor contención a la militancia de base.”
A partir de esa inercia de unidad partidaria, al peronismo solamente le resta esperar el 10 de diciembre para comenzar el proceso de “peronización nacional”, en la construcción de la Nueva Catamarca en donde “no debe quedar ni un ladrillo que no sea peronista!”
Lo dicen los votantes. Lo indica la realidad.
Lo demás es pura cháchara.