En realidad dejó traslucir que no se reunió con Renato porque no quiso, y tal actitud es bastante válida y justificable considerando que todo o casi todo el arco dirigencial radical de la Capital se negó a esgrimir alguna defensa por Páez cuando éste era duramente cuestionado por desde Martha Grimaux para abajo.
Aseguró que de acuerdo a su rol de Presidente del Comité Departamental no apoyará a ningún candidato en estas instancias de la aplicación de la Ley 26.571 de democratización de los partidos políticos pero que en las presidenciales de octubre, asume el compromiso de apoyar al candidato Ricardo Alfonsín. Por su lado, Gigantino expresó en otros medios que le hubiera gustado mucho reunirse con Páez para analizar la situación partidaria y social de Andalgalá.
En realidad, ocurrió lo que ocurre siempre. Los candidatos llegan a esta ciudad abandonada durante más de ocho años, solamente cuando se aproxima una elección, con la creencia de que los andagalenses son imbéciles y que no recuerdan esa oscura época de desprecio y abandono por parte de todo el staf del Frente Cívico.
Lo que hizo Páez fue simplemente hacerse valer porque en el contexto de derrota, fue uno de los pocos ganadores. Sería bueno que algún integrante del Comité Provincia vaya pensando en una pronta reivindicación para este dirigente andalgalense.