Entre la documentación que fue secuestrada y que pertenecía a los movimientos que realizaba la Obra Social de los Empleados Públicos, se comprobó que había compras que solo figuraban en los papeles.
La funcionaria que está en la mira de la Justicia y que ya fue imputada por la falsificación de documentos es la jefa de Despacho, la cual dependía directamente de quien hacía de gerente general, Gladys Buschasky de Moreno, quien también está imputada en la causa por la compra irregular de medicamentos a la droguería “Libra”.
Según la Justicia, la jefa de Despacho está imputada por el delito de falsificación de instrumento público, al haberse detectado copias mellizas de una resolución que llevaban su firma. El instrumento en cuestión tendría que ver con el circuito de proveedores de la obra social. Se comprobó que la funcionaria certificó dos veces una misma resolución, pero con distinto contenido.