Justo ahora, que Renato Gigantino debe juntar la mayor cantidad de votos posibles el domingo 14 de agosto para finalmente convertirse en el candidato oficial del FCS a diputado nacional en octubre, sus arrebatos del pasado se le aparecen como amenazantes fantasmas.
Tras su paso por Andalgalá, el intendente electo Alejandro Páez le recordó que en diciembre pasado, él, Gigantino, se pronunció en contra de una elección interna entre los afiliados radicales de aquel departamento para elegir un candidato a intendente para las elecciones generales de marzo.
Páez aparecía para esa época como un dirigente díscolo de Casa de Gobierno, por lo que pretendía hacerse de la candidatura a fuerza de votos y no por el dedo de nadie de Sarmiento y República.
Páez, titular ya para entonces del Comité Departamental de la UCR, organizó la votación, y por supuesto la ganó, pero chocó con el “no” antidemocráticos de varios en la Capital, en la Convención de la UCR, entre ellos el de Renato Gigantino, un dirigente que siempre se reveló contra los candidatos surgidos de los acuerdos de cúpulas.
Ahora Páez, cruel al fin de cuentas, le recordó el incidente, y de la peor anera. “En política debemos tener códigos”, casi como diciendo “a pícaro…pícaro y medio”. Como sea, el intendente electo dijo que el próximo miércoles decidirán si brindarán el apoyo a alguno de los candidatos del FCS, pero lo mejor es que Gigantino no se entusiasme.
Paralelamente negó apoyo, por ahora, a ninguna de las precandidaturas para las internas abiertas del 14 de agosto, aunque se especulo con que apoyaba a los candidatos de fuerzas de izquierda, Arturo Flores y Blanca Moreno. Cuestión que negó.