Es cierto, Eduardo Brizuela del Moral está prácticamente apartado de la función, solo da señales de vida mediante documentos fotográficos que lo muestran por un segundo en alguna de las tantas obras a medio hacerse que deja. Pero de gobernar, lo que se dice gobernar, poco y nada, apenas la firma de decretos asegurando la planta a funcionarios amigos.
Parece que esa curiosa transición llegó a oídos de otras latitudes. Tal vez por eso, así como los directivos de la Unión Industrial de Catamarca prefirieron entrevistarse con la gobernadora electa, antes que perder el tiempo con Eduardo Brizuela del Moral, a este último tampoco lo tienen en cuenta en el protocolo de provincias vecinas.
Por ejemplo, el gobierno tucumano participa hoy de la inauguración de una planta agroindustrial productora de harina y fideos, la más grande del Norte Argentino dicen, y en el protocolo invitaron a los “gobernadores” Juan Manuel Urtubey y Lucia Corpacci (SIC), pero no a Brizuela.
Es cierto también que Eduardo Brizuela del Moral hace tiempo que no participa de encuentros donde pueda beneficiarse la provincia, su economía, su gente, y solo participa de actos que implican la oportunidad de descanso, por eso el gobierno tucumano habrá evaluado que el primer mandatario, no en ejercicio pero primer mandatario al fin, no estaría dispuesto a trasladarse hasta la sede del Complejo Alimenticio San Salvador SA (CASS), que está ubicado en Banda del Río Salí, departamento Cruz Alta de la provincia vecina. Pero bueno…Brizuela bien podría ahora denunciar discriminación.