Hubo cuatro jóvenes muertos como consecuencia de una cadena de negligencias que se las quiere achacar por completo a las dos Juezas de Menores, que claro, también tuvieron su parte de responsabilidad. Pero están también las responsabilidades del Ministerio de Gobierno y Justicia, manejado por el titular del ala política del gabinete provincial, Javier Silva. Hasta ahí no quiere llegar Pernasetti.
Para él, esto que pasó, las cuatro muertes de jóvenes surgidos de la marginalidad extrema a la que van a parar muchas familias miserablemente empobrecidas por políticas económicas injustas, “hay que verlo con la óptica humana de lo que significa. Es decir, una tremenda tragedia, para las familias en su conjunto y para la sociedad también”, pero nada más; de responsabilidades políticas, nada.
Ayer, en declaraciones radiales, reconoció que “la responsabilidad general es del Estado, que no cumplió con sus deberes de vigilancia, que tiene que tener cuando cualquier persona que está detenida”, pero no de quienes dirigen el Estado no. Algo así como que ajusticiar a un automóvil que mató a un peaton, pero no a quien lo conducía en el momento del accidente no. Hacerlo sería politizar la tragedia en si. Vergonzosa la opinión de quien se supone, desde su cargo, defiende los intereses y derechos de todos.