Estuvimos hablando con la Directora del establecimiento, Cristina Castro de Bustos, quien estuvo al frente desde el principio y nos comentó que los docentes ya se presentaron a dialogar con los concejales que tienen en su poder las actuaciones y que “de boca nos dijeron que seguiremos capacitando a la gente, aunque habría que ver de qué manera porque la entidad está solventada con dinero del fondo de regalías mineras, por lo que se necesita otro tipo de papelería para seguir. Pero tenemos la “palabra” de todos los concejales y esperamos que esta obra no se caiga por diferencias políticas” aseguró la docente.
Mientras tanto, supimos que el grupo de capacitadores se apersonó en el Cuerpo Deliberativo y con absoluta claridad plantearon la situación del establecimiento y pidieron estabilidad laboral, aunque sea mediante un contrato de locación de servicios, lo que aparentemente fue rechazado de plano por cuanto significaría el incremento y modificación del presupuesto municipal.
Los que estuvieron ahí nos comentaron que el intendente electo y actual concejal, Alejandro Páez se comprometió a dar continuidad a las actividades, pero bajo ciertas condiciones, ya que se trata del dinero de las regalías mineras. Aunque obtuvieron ciertas seguridades por parte de los ediles, los capacitadores se retiraron con un cierto sabor amargo, producido por esa incertidumbre que no se termina.
Sería bueno que Páez recuerde y reflexiones acerca de que, cuando se habla de “sustentabilidad”, la cultura y la educación se incluyen perfectamente.