El candidato a diputado nacional por el FCS, el actual intendente Gustavo Jalile, está convencido de la unidad partidaria. Cándidamente cree obtendrá un número de votos suficiente como para conquistar una de las bancas para la Cámara de Diputados de la Nación, porque según él “todos los sectores" del radicalismo están trabajando en la campaña.
Al único que le desconfía, vah, sabe perfectamente que no puede confiarse es en Juan Pablo Millán, el diputado brizuelista con quien mantiene una inquina de años. "Alguien que no he visto trabajando es a Juan Pablo Millán", dijo con ironía Jalile.
Pero irónico o no irónico, lo cierto es que Jalile se equivoca si cree que en el único que debe desconfiar es en el pobre Millán; tampoco debería confiarse mucho en el intendente de Fiambalá, Amado David Quintar.
Según hizo saber, el pintoresco intendente estuvo en Buenos Aires reunido con autoridades del Ministerio de Planificación Federal, tramitando obras para su comunidad. Se sabe, que las obras para los amigos, políticos claro, salen; las otras, las obras de adversarios políticos, generalmente se “pierden” apenas ingresan en la mesa de entrada del Ministerio de De Vido. Como sea, Jalile sabe del tema.
También alguna vez caminaba de la mano de reconocidos popes kirchneristas ese mismo Ministerio; en cuanto a su candidatura, debería preocuparlo las palabras de Quintar sobre las obras que gestionó: "tengo mucha fe que esto va a salir", dijo.