¿MIRÁ QUIÉNES HABLAN DE ESCRACHES€¦?

Zitelli y El Ancasti deben saber de eso

No iba a pasar mucho tiempo y tenía que saltar; seguro, estaba cantado. Y así nomás fue, el “Tano” Silvestre Zitelli caminó por las paredes del diario El Ancasti y desde allí saltó hasta las del Hotel Ancasti, cuando primero el ministro de Producción, Ángel Mercado, y después el secretario de Deportes, Maximiliano Brumec, dejaron al descubierto el festín presupuestario que se lleva Catamarca Voley para estar en la élite nacional de esa disciplina.  
lunes, 16 de enero de 2012 00:00
lunes, 16 de enero de 2012 00:00

En la provincia el voley se practica en un marco de permanentes e impresentables disputas dirigenciales, sin competencia oficial continúa y un notorio desconocimiento del saludable desarrollo que existe en algunos departamentos del interior. \"Ha visto...?, había que pegarle al chancho paque aparezca el dueño\", dirían en el campo.

Lo que pasa es que a Zitelli le tocaron su órgano más sensible: el bolsillo, y no se iba a quedar así nomás. A él no le importa que el jugador  brasileño Renato Adornelas da Silva cobre 85 mil pesos por mes, el ahora ex técnico Hernán Ferraro perciba un sueldo mensual de 40 mil pesos, o que el costo de este capricho deportivo de la ex secretaria de Deportes Juana Fernández ascienda a los 5 millones de pesos, en esta provincia donde parte de la población se sigue manifestando por falta de trabajo o una humilde mujer se incendia “a lo bonzo” harta de reclamar por una vivienda.  

Como para tener una referencia simple, con los 85 mil del “crack” brasileño o los 40 mil del ex DT Ferraro se podrían hacer varias viviendas por mes como las que necesita esta atribulada catamarqueña, que hoy está “pagando” el precio de su desesperación en la terapia intensiva del Hospital San Juan Bautista. Incluso mucho mejores que las desastrosas pocilgas que dejó Zitelli en el Bº Parque América con su empresa Noruzi.

En su “cara  y cruz” del sábado, Zitelli le hizo escribir a sus periodistas que “a eso hay que sumar gastos de traslado y alojamiento, ya que la competencia en la Liga A1 alterna en distintas sedes del país todas las semanas”, sin ninguna mención al hospedaje y la comida para los casi 20 foráneos que se alojan en su Hotel Ancasti, durante la permanencia de estos en Catamarca. Ahí está el “dolor” de Zitelli, no por el escrache a los jugadores y el técnico de Catamarca Voley. Sino por el “medio palo” mensual que va a dejar de cobrar en abril. Por suerte (para los empleados del hotel) le quedan los subsidios que mensualmente recibe del Ministerio de Trabajo de la Nación, por hacer “sustentable la actividad hotelera” en esta provincia.

Cuando Zitelli hace decir que “lo no se puede hacer es escrachar deportistas y técnicos panfleteando sus honorarios en público”  (¿?, su diario que lo publicó con lujo de detalles, es un panfleto?, aunque omitió titular en la tapa el día que se hizo pública esta situación), y que “no es éste el código (¿y éste habla de códigos?) con que se manejan a ese nivel”, omitió también algunos detalles.

La plata para Catamarca Voley no la pone Tinelli, ni mucho menos Zitelli (bien pudo renunciar a sus ingresos por hotelería y publicidad para facilitar la continuidad del plantel que tanto va a extrañar), sino que sale del Estado, que es de todos los catamarqueños. ¿No es que el manejo de los fondos públicos debe ser cristalino y transparente, Don Zitellli?,¿ en qué quedamos? ¿Cuando se la lleva Ud., no quiere se sepa?

Tampoco es cierto que  el secretario de Deportes ni ningún otro funcionario de la Provincia “anden  echando a las patadas” a la gente contratada por el Estado simplemente porque representan la “herencia del Frente Cívico”, sino todo lo contario; se les va respetar sus contratos pagándoles hasta el mes de abril en que vencen sus relaciones con la provincia. Otra mentira de Zitelli y El Ancasti.

Y en cuanto a la advertencia final que hacen Zitelli y El Ancasti de que “los Tribunales están atiborrados de causas iniciadas contra el Estado provincial por proceder con la lógica política en detrimento de la jurídica. Y por lo general siempre lleva las de perder”, ¿ incluirá allí Zitelli la mega demanda contra Noruzi por la Obra del Siglo?.  Aunque en ese caso el reclamo partió desde el Estado y, por notorios incumplimientos, la condenada fue la contratista, que todavía no pagó después de 20 años de sentencia. ¿O es que también pretende que pierda el Estado?.

A propósito, ¿con qué cara Zitelli y El Ancasti, opinan sobre la utilización de la “política del escrache”?; claro de eso algo deben conocer. ¿O  no?

 

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