Es que ayer un grupo de ellas se subieron a un andamio en casa de gobierno y amenazaron con tirarse si no recibían respuestas a sus reclamos habitacionales.
El fantasma de la mujer inmolada en el CAPE por su inminente desalojo de una vivienda social, obligó al Ministro de Gobierno, Francisco Gordillo, y al Secretario de la Vivienda, Octavio Gutiérrez, a salir de sus oficinas y hablar con las manifestantes.
Luego vino la conferencia de prensa en la que Gordillo dijo que las protestas por viviendas están motorizadas por un sector político del cual no dio nombres.
Pero lo concreto es que el Frente Cívico y Social se fue del gobierno, entre otras cosas, por no escuchar las demandas habitacionales y las injustas adjudicaciones teñidas por amiguismo y color político. Solo basta leer los archivos periodísticos antes del 13 de marzo para caer en la cuenta que los reclamos habitacionales son genuinos y no políticos como expresó Gordillo.