Hace un año, la Convención de la Unión Cívica Radical (UCR) celebraba una sesión extraordinaria, en el marco del diálogo y el consenso claro, para comenzar el cuesta abajo definitivo.
Lo destacado del día fue que con el voto positivo de los 108 convencionales presentes, el Brizuela y Guzmán fueron proclamados luego de varios días de tironeos que hacían recordar a los Pimpinela (con el perdón de los hermanos Galán).
Luego de esa votación, casi teatralmente, Brizuela y Guzmán ingresaron al salón donde se realizó la Convención, en medio de cánticos y aplausos. Allí agradecieron el apoyo unánime de todas las líneas que integran el radicalismo en la provincia, apoyo que luego se fue diluyendo, tanto que el 13 de marzo se perdió la elección, el 23 de octubre prácticamente se tocó fondo y hoy día cava un subsuelo.