La Dirección de Acción Cooperativa, ahora a cargo del joven abogado Sebastián Noblega, realizó una investigación de la que surge claramente las irregularidades en varias de las cooperativas que prestan servicios al municipio de la Capital, por lo que se inició un proceso de saneamiento para reformular el sistemas y se evalúan acciones judiciales por posibles ilícitos.
La irregularidad más común es la de cooperativas que cobraban importantes sumas por prestar diferentes servicios al municipio durante la gestión de Ricardo Guzmán, pero que esas sumas de dinero no eran repartidos entre los socios de la misma, sino que quedaba como ganancia para los directivos, generalmente dirigentes radicales. Por ejemplo, cobraba 30 mil pesos mensuales por tareas de limpieza y sólo abonaba 3600 pesos en sueldos, en negro, a tres empleados, a razón de 1200 pesos cada uno.
Ante esta confirmación, las nuevas autoridades municipales, decidieron pagar directamente y en efectivo a los trabajadores de las organizaciones, para evitar la intermediación de personas que, de acuerdo con los primeros indicios, se quedaban con la mayor parte del dinero en detrimento de la mayoría de los asentados como socios o empleados.
Claro que estos actos de corrupción no eran exclusividad de los funcionarios municipales de la gestión de Ricardo Guzmán, sino que contaban con la complicidad de las autoridades de la Dirección de Cooperativas, anteriormente a cargo de toda la dirigencia del Partido Socialista de Catamarca, con Alejandro Galíndez a la cabeza.