Entre los principales pedidos realizados fue la puesta en valor de la plaza, iluminación y un centro comunitario para las actividades del centro vecinal.
La jefe comunal estuvo acompañada por el presidente del Concejo Deliberante, Juan Aguirre; el secretario de Obras Públicas, Eduardo Álvarez; el director de Servicios Públicos, Pedro Belardez, entre otros funcionarios.
Durante el encuentro, plantearon a la intendente la necesidad de poner puesta en valor la plaza Juan Pablo II, ya que se encuentra prácticamente abandonada salvo por el accionar de los vecinos que se encargan de las plantas. Soria, junto a los funcionarios que la acompañaban adelantaron que se va trabajar en una nueva planificación del espacio público y en las próximas semanas se dispondrá un placero para que se encargue del cuidado de la misma.
Asimismo, uno de los planteos centrales estuvo en una “canchita de fútbol” que los niños improvisaron al costado de la plaza, que acarrea algunos problemas a los vecinos que viven en las inmediaciones. Por este motivo se propuso buscar un nuevo espacio para el esparcimiento de los pequeños. La intendente Soria adelantó que el municipio pretende bajar el programa nacional “Un potrero, una cancha”, para dotar en el departamento de lugares de recreación.
Por otra parte, solicitaron la construcción de un Centro Integración Comunitaria para ser utilizado para las reuniones del Centro Vecinal, el dictado de talleres y otras actividades que surjan en el vecindario. También requirieron la limpieza de los sitios baldíos para amortiguar la presencia de alimañas.
Todos los reclamos fueron tomados por la intendente Natalia Soria, quien se comprometió a buscar una solución a cada uno pero le pidió un período de gracias teniendo en cuenta que lleva recién 30 días de gestión, en proceso de reorganización del personal que a partir de mañana se reintegra a sus actividades.
Finalmente se acordó que se realizará una vez por mes una reunión con la municipalidad para plantear propuestas de mejoras para el barrio.