El Esquiú, en su editorial de ayer, pareció defender la designación de funcionarios del FCS en la nueva gestión. Para argumentar esa incoherencia política, dijo que “se los mantuvo en el cargo porque se los necesitaba (SIC)” y que el peronismo, que conduce Lucia Corpacci, no tiene cuadros dirigenciales.
A El Esquiu, decidido a desbancar a El Ancasti de su rol de vocero oficial, y fundamentalmente a arrebatarle su parte de león de la torta publicitaria provincial, no le gustó que publicáramos la semana pasada el listado de funcionarios de la gestión brizuelista que fueron ratificados, o reubicados, por la actual gestión de Gobierno.
Intentó defender eso que a simple vista constituye una incoherencia política, llegar al gobierno promocionando un cambio político, que lo llevará a cabo un plantel de funcionarios de la vieja gestión. Un gobierno cuestionado y criticado hasta por el mismo diario en tiempos de campaña; que hace un tiempo decía cosas como estas de la gestión brizuelistas: “el Estado provincial virtualmente padece de una “septicemia” por la corrupción imperante en los distintos niveles de gobierno”.
Pero lo curioso, o sorprendente, es que para argumentar la incoherencia oficialista de preferir a funcionarios de la vieja gestión, antes que a cualquier otro, dijo cosas que bien pensadas constituyen verdaderas tonterías; ofensas para la inteligencia de quienes votaron por Lucia Corpacci, apostando a un cambio político en la provincia.
Sobre los nuevos funcionarios, o viejos, como se prefiera, dijo que “si se los mantuvo en el cargo, para qué negarlo, fue porque se los necesitaba”; porque “después de 20 años en el llano, el peronismo no creó cuadros dirigenciales ni jamás se preocupó en hacerlo”. Recordemos que la presidenta del PJ es la propia Lucia Corpacci, a quien El Esquiú cree defender.
Cualquier ama de casa, con apenas la inteligencia del corazón como decía Evita (para mayores datos para muchos nuevos peronistas, Evita era la esposa más querida del líder del peronismo, Juan Perón) podría interrogarse para qué la provincia necesita a esos funcionarios; y nadie se animaría a dar una respuesta sería, porque la verdad es que si Catamarca está como está es por su manera de gestionar la cosa pública. Pero si lo hubiere, que alguien esboce una argumentación seria, entonces la duda sería para qué se cambio el gobierno, hubiera seguido el anterior. ¿Qué opina Usted, amigo lector?
O también, con los argumentos que brinda El Esquiú de porque se elige como se elige a la hora de designar funcionarios, cualquiera podría concluir que la nueva gestión no es más que una turba de aventureros que solo pretendía llegar al poder a como de lugar; y que ahora, ya en el poder, no tienen siquiera con quien rellenar el organigrama.
Curiosa, y porque no decirlo, preocupante, la postura de El Esquiú. ¿Qué opina Usted, amigo lector?