jueves, 4 de octubre de 2012
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Lo curioso es que, aunque Bonaterra no bajó al recinto, estuvo en su despacho hasta cerca de las 14 horas, malhumorado claro porque su único proyecto hasta la fecha, había pasado a archivo.
La bronca era principalmente contra sus pares del oficialismo, quienes por obvias razones decidieron cajonear el proyecto. No se sabe si la bronca le durará al diputado del FCS, si se sabe, hay preocupación por la “unidad del peronismo”, ya que Bonaterra hace pintar las paredes de la ciudad con ese slogan tentando al oficialismo.