No se conoce aún su dictamen, pero ya fue instalado mediáticamente su voto “no positivo”, en el pleito que mantiene el Poder Ejecutivo con el Senado provincial, por la designación del abogado Marcos Denett como fiscal de Estado.
Según trascendió, Lilljedahl aceptó el conflicto de poderes planteado por el bloque de senadores del FCS y consideró como válida la sesión en la que los nueve legisladores del FCS, con la presidencia de Nancy Barros, rechazaron el pliego para la designación de Marcos Denett. Después, el Poder Ejecutivo lo designó por decreto.
Lo peor del caso, es que aunque el dictamen no es vinculante, es casi premonitorio del que luego emitirán otros funcionarios judiciales sindicados como militantes de la UCR, es decir el que emitirán los ministros de la Corte de Justicia.