El gremialista señaló que ATE “no pretende un aumento del 30%, sino de $1000 al básico de todos los trabajadores, sin diferenciar si son trabajadores o funcionarios, porque el aumento debe ser acorde al aumento de los gastos que ocasiona la adquisición de la canasta básica. Además no es lo mismo un aumento del 30% en $ 1.000, que en $ 5.000”.
Pero además también señaló que el aumento será solicitado retroactivo al mes de enero, pero este punto es flexible, dado que “lo importante es que sea lo más rápido posible, porque de ello depende que los empleados satisfagan las necesidades básicas”.
Finalmente, aseguró que “de no conseguir el objetivo de los $1000, se pondrán en marchas nuevas negociaciones, que se efectuarán en asambleas, pero las pretensiones no serán menores a los $800 para cada empleado”.