Con los plazos encima, se intensificaron las conversaciones entorno a la constitución de un frente electoral de líneas minoritarias del radicalismo, el cual quedaría conformado principalmente por referentes de fuerzas minoritarias del radicalismo, dispuestos a enfrentar a las cúpulas que propician el “consenso”.
Como se sabe, la UCR catamarqueña tiene que elegir nuevas autoridades en virtud de lo establecido en su Carta Orgánica, cuestión interna que coincide con el peor momento político de la fuerza que gobernó Catamarca durante los últimos 20 años.
La derrota electoral del 13 de marzo, a candidatos surgidos del “consenso” de las líneas mayoritarias, es el principal reproche a una dirigencia mayor que le escapó desde hace varios años a la confrontación interna. Por eso ahora, ante el fracaso, surgen con nuevos aires los planteos de los sectores minoritarios, pero que confían obtendrán un apoyo en las urnas a sus planteos de democratización.
Para eso se preparan, en principio para enfrentar en la Convención convocada para marzo venidero, y luego, si logran que se convoque a internas partidarios, armar un frente que enfrente Oscar Castillo, Eduardo Brizuela del Moral, Ricardo Guzmán, Gustavo Jalile y todos los popes catalogados de mariscales de la derrota.