CARTA ABIERTA DE LA DIPUTADA NACIONAL A LOS RADICALES

Veaute: "Resisto a todos los archivos"

"No veo  por qué tanta resistencia y escándalo, quiero que se cumpla el pago de tales honorarios para disponer yo –no otros- que hacer con ellos y para que sean destinados  a  sectores  carenciados  de  nuestra  comunidad"
lunes, 12 de marzo de 2012 00:00
lunes, 12 de marzo de 2012 00:00

Resulta  grato para mí  y a su vez una sentida obligación, tener que dirigirme a ustedes mediante este escrito, ante la inexistencia de fecha cierta para la realización de la Convención Partidaria, ya que no habiéndose llevado a cabo el día tentativo propuesto para el pasado 9 de Marzo, es que llego a todos los correligionarios y personas afines al partido, con el propósito de informar y aclarar la situación planteada con motivo de mi reclamo judicial efectuado por Honorarios Profesionales, y a  efectos de presentarles un claro panorama de cómo se sucedieron los hechos, para así tener un sustento fáctico en el que pueda basarse una opinión valedera.     

Los tan cuestionados honorarios me fueron regulados en ocasión de haberme desempeñado como apoderada de la Unión Cívica Radical de Catamarca  en dos juicios laborales,  iniciados en los años 2006 y 2007 por afiliados radicales que pretendían ser considerados como empleados del  Comité Provincia.

Efectivamente, por la labor profesional desplegada, que llegó hasta cierta etapa en las causas, ya que luego dejé de cumplir el rol de apoderada, se regularon honorarios a mi favor en el mes de diciembre de 2009 en uno de los juicios, y en el otro un tiempo después, y esos honorarios regulados por sentencia judicial, que legítimamente me corresponden por la labor profesional prestada al partido,  NUNCA  fueron informados a mi persona por el Comité  Provincia - cuyo domicilio era el legal fijado en las causas- a pesar de haberse recibido allí cédula de notificación  dirigida  hacia mi persona  en  diciembre de 2009. En ese entonces, reitero,  ya no era apoderada del Partido, dejé de serlo en el año 2008 cuando empezaron a actuar otros abogados  quienes fueron los que culminaron los procesos judiciales.

Luego de dos años de silencio y omisión  por parte de las autoridades partidarias me entero recién en diciembre del año 2011, ya siendo legisladora nacional, y en forma absolutamente casual  por un informe de un diario de nuestro medio de la existencia de tales honorarios, obviamente a  punto de prescribir ( si no se reclamaba hubieran prescripto justamente en diciembre pasado ) y luego de realizar las verificaciones pertinentes por parte de  mi abogado, y ante la inminencia de su prescripción y  consecuente  pérdida, se inicia el reclamo por vía legal.

La inminencia y el apremio del tiempo no dejaron opción alguna para este reclamo, de manera tal que si se hubieran comunicado a mi en tiempo y forma, cuando yo no era aún diputada nacional, otra hubiera sido la realidad.

Resulta  entonces  inconcebible y a la vez insólito que las autoridades de la UCR local hayan caído en el nefasto caso de atentar contra los derechos de una afiliada, de violentar pretensiones que jurídicamente corresponden, y  es por ello que quiero diferenciar muy bien primero  a la UCR como partido, de las personas que la representan y, coincidiendo con posturas recientemente  escuchadas   en  nuestro medio, haciendo referencia  a  que el partido no  funciona,  duerme, digo:   como será que no funciona que se llegó a esta situación,  al punto que  las autoridades  de este comité  han obrado con absoluta mala fe respecto a este tema, en lo que constituye un total ATROPELLO A MI PERSONA, una falta de respeto, con una clara maniobra de OCULTAMIENTO DE UN DOCUMENTO JUDICIAL QUE PRODUCE EFECTOS LEGALES como es una cédula de notificación,  de algo que debían notificarme porque  tales honorarios me correspondían y nadie más que yo podría decidir sobre ellos, si se donarían o no, o lo que fuese. Dos años tuvieron para avisarme,  y nunca lo hicieron.

Entonces es inaudito que mi propio partido me haya conculcado derechos durante tanto tiempo, se cometió un GRAVE AVASALLAMIENTO DE UN DERECHO PERSONAL,  las autoridades  del partido han decidido por su cuenta el destino de mis honorarios, han decidido por mí que debía donarlos, pasando así por sobre mi voluntad y disponiendo de manera arbitraria de emolumentos ajenos. Como se ve, mi voluntad en este caso quedó reducida a cero.  Han ejercido un ACTO DE VOLUNTAD sobre algo que no les correspondía. Es más,  desconozco actualmente que  ocurrió  con los fondos que estarían destinados a cubrir mis honorarios.

Considero al  reclamo que  se  hizo, ABSOLUTAMENTE  JUSTO,   no es más que  hacer  uso de un derecho que me brinda la ley, no es más que DEFENDERME ante la afrenta de mis propios pares,  todo lo realizado por mi es conforme a Derecho, nada fuera de la ley y nada que no corresponda, jurídica o éticamente.  Se trata, reitero,  de  honorarios que legítimamente me correspondían  y si  las autoridades partidarias  cometieron un error, lo menos que deberían hacer  es  reconocerlo.

Por haber reclamado lo que legalmente me corresponde, y por no dejarme avasallar, he sido catalogada de inmoral,  materialista, sin ética, que tengo como fin en mi vida  el dinero, que no tengo amor al partido, entre otras cosas más.

A todo eso  respondo: nada más alejado de la realidad.  Me he manejado siempre conforme una conducta   que hace  que mis acciones  tengan férreo apego  a las normas legales  y  a  lo que debe ser. Tengo una escala de valores que me dice que debo obrar conforme  a  la  ley, a la ética,  y a luchar por  lo  que  considero es justo.

 No veo  por qué tanta resistencia y escándalo, quiero que se cumpla el pago de tales honorarios para disponer yo –no otros- que hacer con ellos y para que sean destinados  a  sectores  carenciados  de  nuestra  comunidad,  devolviendo así, para los mas necesitados, la confianza que depositaron en mí con su voto.  Reitero una vez más, como ya lo hice públicamente, ese dinero va  a  ser destinado exclusivamente a fines sociales.

Desde que  me afilié al radicalismo he venido colaborando desinteresadamente en todas las tareas que me han tocado realizar, además de cumplir cabalmente con la Carta Orgánica, efectuando siempre  el correspondiente aporte partidario hasta el día de la fecha. Para los que dudan de eso, informo que hoy  al desempañarme en un cargo nacional estoy aportando al Comité Nacional de la UCR, pero mientras me desempeñé en cargos provinciales  y durante muchos años, he aportado al Comité Provincia.

Pero más allá de esto, considero que el amor al partido se demuestra de otra forma,  dando cumplimiento a lo fijado en el articulado de la Carta Orgánica Partidaria,  se demuestra con el accionar nuestro de todos los días, dejándolo bien parado en todos los ámbitos donde se desempeñe  un  radical, eso es a mi criterio hacer honor a  la UCR, desempeñar  con CAPACIDAD  Y  HONORABILIDAD  los cargos  que representamos como radicales, y nadie va  a ver, señores afiliados, ni ha visto nunca, a esta radical ser cuestionada en ningún ámbito donde me toque desempeñarme, por alguna irregularidad, o por estar mezclada en cuestiones poco claras , o en algún desmanejo  de fondos , ni en ningún otro  tipo de  patrañas.

Hubo insultos mediáticos hacia mi persona que sólo cumplieron con  el pobre objetivo de poner  en resalto una vez más las pequeñeces humanas, sin conservar sus bocas cerradas y sus plumas secas hasta conocer los hechos;  pretendieron también  denigrarme queriendo hacer uso de un derecho como es la libertad  de expresión, obviamente mal entendido, que no hace más que poner en evidencia la escasa y deplorable preparación de quienes suponen representar a un sector  de  jóvenes  radicales, y que seguramente aspiran en un futuro no muy lejano conducir los destinos de la Unión Cívica Radical.

También pretenden atacarme diciendo que accedí a mi banca puesta por el dedo de alguien, quien emite tamaño concepto no hace más que demostrar  su  propia ignorancia,  es  desconocer  todo el andamiaje constitucional  vigente;  accedí a mi banca porque la gente votó en las elecciones, si  no,  no hubiera alcanzado el piso necesario que exige el Sistema D’ont, así que no llegué a la banca porque alguien me puso, llegué porque se ganaron las elecciones, el pueblo con su voto legítimamente eligió. De manera tal que si quienes me acusan, se arrogan pretensión de representatividad, deberían comenzar a preocuparse por ilustrar mejor los  conceptos que ya  deberían poseer, si es que dicen ser referentes de algún sector, claro, en grado de principiantes.

Me hago cargo y resisto todos mis archivos, puedo  ser  investigada completamente y los invito a hacerlo, gracias a Dios no cargo con ningún peso en mis espaldas del que pueda sentirme avergonzada  o  resultar salpicada,  y lo digo públicamente sin problema  porque es  la verdad.

Por ello, quiero  expresar  que hago responsable de esta situación NO a la Unión Cívica Radical, sino a  algunas de sus autoridades –aquellas que  debieron  actuar en forma responsable y respetando los derechos de todo afiliado-  por la omisión, ocultamiento, desidia, arbitrariedad y mala fe  con que se manejaron en relación a este tema, pues si hubieran hecho las cosas como corresponde, otra hubiera sido la situación.  Por eso queridos correligionarios, no hay que temer a las sombras, solo indican que en un lugar cercano resplandece la luz.

Adelante.

DRA.  MARIANA  ALEJANDRA  VEAUTE          

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