Aturdido

En Casa de Gobierno se viven horas de mucha preocupación y más desconcierto; se podría decir que el de Lucia Corpacci es un gobierno aturdido. Todo derivado de la muerte del joven Pachao en la Comisaría 7, que desencadenaron los graves incidentes registrados anoche.  
jueves, 15 de marzo de 2012 00:00
jueves, 15 de marzo de 2012 00:00

Hay preocupación por los hechos sucedidos anoche. Más allá de la gravedad de los incidentes, preocupa la reacción, tardía, de una Policía que se entera por radio de lo que pasa, y de funcionarios que no hacen declaraciones del todo acertadas.

Todavía extraña que los incidentes se sucedan y que la inteligencia policial no esté enterada. Es cierto, anoche se mezclaron un cumulo de factores en el norte de la Ciudad que movieron a la gente que protestó, pobreza extrema, marginalidad, expectativas frustradas, pero a ese contexto se sumaron las declaraciones del ministro Gordillo, que por radio, dijo que la orden que tenían era “no reprimir, ni detener a nadie”. Obvio, eso tranquilizó a los que protestaban, y sirvió para que hicieran lo que quisieran.

Para tratar este y otros temas, desde las 7,30, la oficina de Protocolo de Casa de Gobierno se convocó a todos los funcionarios, ministros, secretarios, subsecretarios y directores. Cuando estuvieron todos, o casi todos, tuvieron que esperar un largo rato en una tertulia donde pocos sabían de lo que hablaban, todos informados más por lo que transmitieron las radios de los incidentes de anoche.

Al rato se apareció la gobernadora Corpacci, quien, parada, sin micrófono, hablando directamente a los funcionarios les dijo que el motivo de la convocatoria era informar sobre los incidentes de anoche, pero como el Salón de Acuerdos Fray Mamerto Esquiú estaba lleno, no daba para mantener una conversación como la que se había pensado. Y se fue.

Invadió entre los presentes la incertidumbre de no saber cómo continuaba la jornada, es decir, si había que irse o quedarse sentados ahí, charlando de bueyes perdidos; luego, algunos ministros fueron convocados al despacho de la primera mandataria para ser informados de los que se supone no saben lo que pasó anoche.

Mientras tanto afuera, en Plaza 25 de Mayo, había cientos de docentes esperando su turno para protestar.

 

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