Señor Director: En relación a los últimos hechos que alteran y perturban a nuestra población, es inevitable referirse a una vieja fórmula de sometimiento de los pueblos “La Subordinación”, y la sencilla gente de nuestro pueblo, fue subordinada por medio de la humillación, y poco a poco fuimos perdiendo nuestra identidad, la bonhomía que nos distinguía, la de “Catamarca Residencia de la Simpatía”, se ha perdido.
Tamaña degradación padecida, por quienes no formábamos parte de la monarquía cívica instaurada -donde el poder se transmitía entre las familias investidas-, fue acumulando en el interior de nuestro pueblo una violencia monstruosa y ese es el verdadero legado que nos dejó el FCyS. Esa pesada herencia fue conformándose por la evidente desigualdad social, donde la justicia reservaba una descomunal condena para los excluidos, en tanto, para los elegidos se morigeraba a punto de no ser punible e incluso podía comentarse como anécdota desafortunada vivida por el hijo del doctor cuando atropello y mato dos sabandijas ocultos dentro de ropa de trabajadores.
Nuestra juventud soporto durante veinte años el sistémico desamparo por la infamia de la falta de políticas de la casta gobernante, sin futuro ni presente que los aleje de las drogas y del delito. Absolutamente derrotada, entregaba su vida exponiendo sus cuerpos inertes colgados de algún árbol como un reclamo lúgubre a insensibles que fantaseaban con perpetuarse en el poder.
Desarticular esa violencia acumulada, debe ser el primordial objetivo de nuestra gobernadora. Ese déficit es superior al déficit económico, los números a la larga se arreglan. Las vidas inmoladas por el cinismo e inmoralidad del nepotismo monárquico reinante durante veinte años no serán recuperadas.
Cuando tengamos trabajo y medios de subsistencia volverán nuestras cárceles a quedarse vacías. Mientras la necesidad ande suelta en las calles y no tengamos la posibilidad de resarcir esa desgracia de otra manera, tendremos la delincuencia suelta en las calles. Juan Domingo Perón A diferencia de ello, en Catamarca se construyo una mazmorra, esa es la diferencia de la concepción social del peronismo. La barbarie aportada en el asalto a la Comisaria -aparte de haber sido comandada por un príncipe en desgracia y venido a menos-, no es el camino.
Nuestros comprovincianos deben comprender que este gobierno tiene por delante una tarea ciclópea, y si no acompañamos con nuestra confianza las políticas que promueva el gobierno de Lucia Corpacci puede ser como cortar la rama en la que estamos sentados. Lo fundamental es la salvación de la comunidad, fuera de la cual no hay solución para nadie; porque nadie ha de realizarse en una comunidad que no se realiza… Juan Domingo Perón.
Enviado por: José Orlando Moreno Álvarez
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