Dirigentes, ex funcionarios, diputados y senadores del FCyS denuncian “persecución política”, “armado de causas” e “intromisión del poder legislativo hacía el poder judicial” y la verdad que al leer, ver o escuchar tales declaraciones no hacen más que indignar y lograr la provocación casi inmediata del peronismo porque quienes vivimos los últimos 25 años de democracia en nuestra provincia sabemos perfectamente que quienes hoy lanzan estas falsas acusaciones son los mismos que murmullaban, aplaudían y condenaban a los ex funcionarios del también legitimo y democrático gobierno peronista de los 80.
No pueden hoy desconocer la persecución más despiadada llevada a cabo desde casa de gobierno apenas asumieron a principios de los 90, porque así está reflejada en los medios de comunicación escritos y en muchísimas horas de grabación que tienen muchas radios de nuestra provincia.
Intendentes perseguidos y encarcelados o cuando no extorsionados de que no le iban a mandar dinero para pagar los sueldos, senadores electos que no pudieron asumir por supuestas causas que luego quedaban en la nada y en cada elección volvían a reactivarse como por arte de magia y ni que hablar de la acosamiento y persecución en contra del ex gobernador Saadi que hasta en una oportunidad le mandaron al entonces Juez Álvarez a buscarlo con una comisión de policías y en un operativo nunca visto en la provincia.
Se acordaran los dirigentes, diputados y senadores del FCyS que hoy hablan de intromisión del poder político el comando estratégico creado por su gobierno que monitoreaba el juicio de María Soledad para que el mismo terminara como lo habían planeado y de esta manera justificar su permanencia en el gobierno.
Durante 20 años la Justicia fue protectora, defensora y guardianes de funcionarios sospechados del FCyS de haber cometido fraudes y delitos en contra de la administración pública provincial y, por otra parte, la de perseguir a quienes no pensaban políticamente en igual sentido a quienes han gobernado la provincia en estos últimos 20 años.
Sin ninguna duda, que la vinculación entre el FCyS y el poder judicial en nuestra provincia tiene sólidos fundamentos y está basado en como desde casa de gobierno favorecían en las designaciones de los fiscales y jueces amigos, parientes y de comprobadas adhesiones a la Casa de Gobierno, solo repasemos quienes son los miembros de la Corte de Justicia y vamos a ver con de la vinculación que hago referencia, por ejemplo, el Dr. José Ricardo Cáceres fue candidato a senador suplente por el FCyS de Valle Viejo, y el Dr. Luis Raúl Cippitelli, ministro político de Brizuela del Moral cuando fue gobernador de Catamarca o de la Dra. Amelia Sesto de Leiva que fue Fiscal de Estado del Castillismo.
La Justicia catamarqueña actuó siempre como auxiliar de los intereses y las decisiones políticas del FCyS, procediendo como asociados y desligándose de su verdadera función y rol, cual es el la de administrar justicia conforme a derecho.
Sin ninguna duda, el FCyS ve la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, deberían dejar de victimizarse, culpar a quienes el pueblo eligió para gobernar la provincia y cumplir con su rol de oposición en el que fueron colocados por expresa voluntad de la mayoría de los catamarqueños.