También, gracias a Dios, Hermosa y Querida Patria mía, nos entregaste para el recuerdo gloriosas jornadas con logros desde la ciencia, desde el arte, el deporte y la gloria militar de nuestros próceres. Más hoy, la memoria nos lleva a recordar el dolor, la ignominia engendrada por el desenfreno de los incapaces que regaron de sangre el suelo patrio con el único propósito de acallar el tronar del fervor de un pueblo advertido de las necesidades de la hora, con una juventud comprometida, modelada en una conciencia forjada en dignidad, honra y patriotismo.
Nuestra Querida Catamarca, también sangro… Borda y tantos otros jóvenes que se hace cruel enumerar, marcaron con dolor el corazón de tantas madres, ese sufrir incertidumbre, desesperanza y angustia, es lo que recordamos hoy. No debemos permitirnos mancillar sus vidas inmoladas con olvido, tanto sacrificio, tanto dolor debe ser el mojón que referencie a los argentino en la dignidad, honra y patriotismo.
Enviado por: Orlando Moreno
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