Por supuesto en aquella ocasión había un contexto subjetivo por nuestra parte porque como todos los catamarqueños estábamos cargados de optimismo por el nuevo gobierno que se avecinaba. Quizás eso explique porque hemos fallado tanto. Tampoco tuvimos en cuenta que cuando algunas personas asumen en un cargo político cambian, se sienten mas importantes, ya no son los simpáticos que supimos conocer, en definitiva se vuelven más pelotudos/as. Ahora a 100 días de gestión evaluamos el desempeño de dirigentes atravesados por motivaciones de todo tipo, las de política de mediano y largo plazo, que suponen distintos proyectos políticos; aunque también refriegas personales, alimentados por rencores, algunos de vieja data. Todos ellos pelean sus propias batallas y ya sobresalen los perdedores y algunos pocos ganadores. Veamos.
Rubén Dusso, Obras Públicas. No representa un poder local, lo que le provoca algunos dolores de cabeza, casi tantos como su pasado reciente, cuando era uno de los constructores preferidos del FCS (a propósito, se dice que Silvio Zitelli busca en persona un expediente de una obra “emblemática” que el FCS se la encargó a DUCANOR; no se conoce con precisión cuál es la motivación del empresario periodístico, pero de tanto empeño no puede resultar nada bueno. Dusso sufre). Su desempeño en el cargo a sido hasta ahora bueno y con eso alcanza y sobre en contraste con tantos otros ministros muy malos. En el país bombonista, Dusso es rey podría decirse.
Julio Molina, Servicios Públicos. Es otro en el gabinete que no tiene padrinos locales, lo que le causa algunos problemas. Para colmo, los tironeos con Dusso por obras importantes, le hizo perder al único amigo que podría tener en un gobierno lleno de funcionarios magros. Todavía no puede hacer andar la nueva EDECAT por errores garrafales de los asesores legales que le impusieron desde Casa de Gobierno. Igual Molina se las arregló desde antes de asumir para gestionar las usinas que disminuyeron notablemente los cortes de energía y se movió rápido para traer la TV Digital a nuestra provincia.
Edgardo Macedo. Se ha convertido en el principal ariete del “bombonisno” contra el peronismo. Obvio que la tarea no puede ser más placentera para él, ya que la intriga es una sus cualidades, quizás la única. En el desempeño de la función no se destacó, o si, aunque para mal. Su tarea en el gobierno son las manualidades y las administrativas. En este último rubro se le reprocha cuestiones que a muchos movieron a la risa. Por caso, la semana pasada se convocó a un acto a Casa de Gobierno para la jura de un funcionario en Educación, pero todo debió suspenderse para el día siguiente porque el decreto correspondiente no estaba redactado. Tampoco sus antecedentes de político del que todo lo sabe, que el “bombonismo” compró sin garantías, le sirvieron para resolver rápido y bien el problema heredado con el personal de Recursos Humanos; el conflicto sigue latente y cualquier día de estos vuelve a estallar. Esta gente llegó al colmo de patearle la puerta a Lucia Corpacci, increíble; pero todo es posible cuando el “Jopo” Macedo mete la cola. Su intromisión en el escándalo por los incidentes en el norte de la ciudad fue muy festejada, en el FCS claro.
Oscar Pffeifer. Flojo desempeño que quedó demostrado por su lentitud para atender las necesidades más urgentes de la pobreza o los perjudicados por lluvias u otras calamidades. Comprensible su poca piel para con los más necesitados porque proviene de ese progresismo champan que tan bien supo definir Bernardo Neustad; Si parece que le va bien con los proveedores polirubros, con quienes nunca se conoció que tuviera algún cruce. En el área lo acompaña Adriana Díaz, correligionaria del PI y esposa de Pablo Sánchez, con quien recuperó la amistad. Todavía tiene horas de vuelo asegurado por su obediencia ciega al bombonismo, eso mientras no se le ocurran ideas como contratar cooperativas que realicen trabajos con maderas.
María Julia Acosta, en Educación, es una de las que ya tiene el boleto picado. Aparece como perdida en la gestión, y lo está claro. Locuaz y llena de audacia le fue bien en el mágico mundo de la política, pero la gestión es distinta; ahí se necesita algo que ella no tiene: una formación sólida, ideas, planes y equipos. No tiene nada. Su único respaldo debió renunciar a poco de asumir el segundo puesto más importante en el ministerio; ahora espera ser citada en la Justicia Federal. Ella hizo creer a los catamarqueños y a la propia Lucia que este año se alcanzarían los 190 días de clase, algo que hoy ya no se podrá lograr. Un fracaso total.
Ricardo Aredes, en Hacienda: otro que no luce. Sin muchas ideas tiene un casette puesto que repite “no” a todo. Es cierto que es quien debe poner la cara cuando se le ordena desde Casa de Gobierno, pero tampoco él aporta ingenio para la gestión a la que le imprimió un carácter fiscalizador, todo un absurdo cuando debería ser un ministerio generador. Está rodeado de contadores de morondanga que constituyen una casta impenetrable, para colmo todos del FCS que él se ocupó de reclutar. El “si” lo tiene reservado para la familia; según se comenta en los ascensores del edificio donde funciona Hacienda, el hombre ya nombró a varios parientes, no son militantes del PJ claro.
Noemí Villagra, Salud: otra con desempeño mediocre, tal como muchos le auguraban. Se rodeó de FCS y ahora paga las consecuencias. Cuando le echaron a un jefe del SAME, que venía de la gestión anterior claro, ella formalizó su renuncia, pero en Casa de Gobierno le aclararon el panorama de quien era a quien ella apoyaba. El pintoresco medico del SAME tenía participación directa en hechos de corrupción que Villagra ni conocía; una despistada total, que junto a Acosta de Educación compiten por dejar pronto el cargo.
Francisco Gordillo, en Gobierno y Justicia: si como todos creíamos es el ministro con más muñeca política, preocupa en serio pensar en manos de quien estamos. Su relación con la Policía no parece ser la mejor y eso ya le costó varios dolores de cabeza, a él y al Gobierno. La represión en Tinogasta, la no represión en la zona norte, son dos problemas que su cuñado no supo o no pudo conjurar. La delicada situación de Gordillo además se agravó con sus declaraciones esa noche trágica de los desmanes en la zona norte. Tuvo expresiones muy poco felices lo que le valió el reto de un Angel Mercado al borde de un ataque de nervios; además, que Angel Mercado te rete por errores políticos es toda una definición preocupante. Hay muchos rumores que ni bien se tranquilicen los ánimos, se va. Su principal falla es no poder conjurar que a un desastre lo suceda otro. Así el Gobierno no tiene calma ni agenda, ni hay lexotanil claro.
Angel Mercado, en Producción, no desluce en el gabinete de su esposa; claro, tampoco brilla. Está rodeado de FCS, que él mismo eligió. Asi le va. Un solo ejemplo de la calidad de su gestión sirve para pintar su desempeño. La embajada argentina en Nueva Zelanda hizo llegar a la provincia el interés de un grupo económico de aquel país de invertir en Catamarca; para eso pidieron en diciembre pasado un listado de las facilidades existentes para los capitales dispuestos a invertir en la provincia. Los inversores, la cancillería neozelandesa, la embajada Argentina, todos todavía esperan la respuesta. Todo murió en el escritorio de un tal contador Niz, un FCS ratificado por Mercado. Su foto con Zitelli en la portada de El Ancasti cayó mal en todos lados. Lamentable.
Brumec, en Deportes. Venía con menos diez pero por lejos el mejor desempeño en este gabinete kirchnerista. Tal vez sea la demostración que la gobernadora Corpacci tiene mejor olfato que los Mercados para elegir funcionarios. Con fondos propios y habilidad en el manejo de las relaciones políticas, tuvo un desempeño impecable. Bien Brumec.
Patricia Saseta, Cultura: Floja. La interna con la directora María Castaño la condena y mal. Sufre el estilo Mercado de designar segundas líneas que asedian a los jefes. Lo mismo pasa en todas las áreas. Su peor fracaso fue en la relación con los artistas que son una gente de trato difícil y la escasa agenda cultural en lo que va del año. Cultura sobresalió por los carnavales y la actuación de la comparsa correntina Mari Mari. También se supo que desde esa área, donde digita un ex administrador de la muebleria Centro Living, se rechazaron alquileres del cine teatro Catamarca y del escenario del predio ferial porque “no sabemos cuanto cobrar”. Ridículo y contradictorio accionar en momentos de escasos recursos como repiten en el gobierno.
Natalia Ponferrada, Turismo: la ex reina de belleza estudiantil y ex funcionaria del FCS convertida al peronismo recién ahora está haciendo pie en el cargo. Las primeras semanas fueron para el olvido, que tuvieron al Dakar de testigo de su poca experiencia y manejo político. Cuando le prohibieron a Lucia Corpacci entrar al Vivac del Dakar en Fiambalá, Ponferrada estaba en un bar, sus empleados, que también recupero del FCS se reían teniéndose la panza. Más que secretaria de Turismo se parece a una promotora de NG Models, ve una cámara y posa. Ahora esta propuesta de elaborar un plan turístico parece buena, ojala lo concrete con todos los sectores.
Daniel Barros, Ambiente. Sin lugar a dudas mucha cintura a pesar de su físico. En pocos días ascendió a secretario de estado y se ganó el buen trato de El Ancasti con fondos para los bosques nativos de Nación. Sin votos, a fuerza de picardía, Barros se esmera por hacer algo. Su logro más importante fue que Octavio Gutiérrez agarre una pala para plantar un terebinto durante la conmemoración por el día del ambiente. Obvio él no la agarró.
Rodrigo Gonzalo. Información Pública. Magro desempeño. Es uno de los causantes del mal prode de Catamarcactual. Como todos, nosotros también le augurábamos un buen desempeño, pero nos falló y fallamos. Lo único que definió rápido fue la imposibilidad de que las áreas no pudieran contratar publicidad, para contratarla él. No resuelve un discurso, ni un lema, ni una foto. No habla con los ministros y algunos hasta se quejaron que les cortó el rostro. Todavía hoy no se consigue una imagen de la gobernadora Corpacci para las oficinas públicas. Tampoco se anima a resolver las deudas ni a transparentar la herencia. Se sospecha de favoritismo hacia algunos medios.
Octavio Gutiérrez, Vivienda: No la pasó nada bien desde el principio de su gestión cuando una mujer que reclamaba una vivienda social se inmolo con fuego porque chocó con la misma burocracia del FCS. Luego fue filmado mientras ingenuamente daba dinero en un piquete encabezados por punteros del Payo Rosales. Su racha siguió cuando se conoció que en las licitaciones de 12 mil viviendas existió un acuerdo previo con las empresas adjudicadas. Para colmo esta rodeado de funcionarios sobrevivientes del FCS. Igual tiene hándicap para mejorar.
Julio Prieto. Buen desempeño. Tuvo que lidiar con una obra social precedida por gestiones corruptas durante el gobierno del FCS. No le tembló el pulso en separar a funcionarios investigados por la justicia. En poco tiempo normalizó su funcionamiento y puso en práctica novedosos sistemas para descomprimir la atención a los afiliados como la venta de órdenes de consulta en farmacias. Si sigue con esa impronta se va a destacar y mucho.
Carlos Rosales, Coordinacion Regional. Buena gestión aunque se espera mas. En los tres meses que lleva estableció importantes contactos con Chile para afianzar e incrementar el intercambio comercial a traves del Paso San Francisco. Para ello realizó en el orden nacional gestiones tendientes a mejorar el servicio de las sucursales del Banco Nación en Fiambalá. Su gran problema a resolver y el de todos en realidad, son los piquetes antimineros que desalientan el transporte por el Paso catamarqueño.