Por ese inmueble el Estado catamarqueño está pagando un importante alquiler desde el mes de octubre del año pasado, pero permanece cerrado, con sus vitrales tapados por papeles y el único “adorno” de un cartel que anuncia: “Próximamente Información Turística Provincial”.
Siempre se habló y hasta justificó la necesidad de un espacio del organismo provincial de Turismo en un enclave céntrico de la ciudad, a donde indefectiblemente llegan los turistas, y que en la generalidad de las casos desconocen o les cuesta llegar hasta las oficinas que la repartición dispone en “la manzana” ubicada entre la las avenidas Virgen del Valle y Colón, a siete cuadras de la Plaza 25 de Mayo y del mayor atractivo turístico que dispone Catamarca, el Santuario y Catedral Basílica de Nuestra Señora del Valle.
Hasta no hace mucho tiempo supo funcionar una oficina de información turística sobre la calle República al 400, antes del edificio del Poder Judicial, donde también interactuaban dependencias de Artesanías, y que incluso disponía de un recinto para el anuncio de diferentes eventos turísticos, culturales y/o deportivos, en un sitio muy apropiado para las conferencias de prensa y la accesibilidad de los distintos medios periodísticos. En pleno centro, como también disponía la Municipalidad de la Capital, una cuadra más abajo, en República al 500, al frente mismo de nuestro principal paseo público.
Por razones de costo, y alguna morosidad, esos locales fueron desafectados y la información sobre el turismo catamarqueño dejó de estar “en donde llegan los turistas”. La Municipalidad readecuó un espacio similar al que disponía anteriormente mediante un convenio con el Club Social 25 de Agosto, al que anexó actividades sociales y culturales de las diferentes dependencias de la comuna.
Y la provincia se encaminaba en igual sentido, pero aparentemente –sin conocerse los motivos- se quedó en el camino. La anterior gestión gubernamental llamó a concurso de ofertas y en octubre resolvió la adjudicación en favor de una galería ubicada en la céntrica esquina de República y Rivadavia. Desde entonces, se venía pagando un costoso alquiler, que en los últimos dos meses no se habría hecho efectivo, pero las oficinas de informes turísticos nunca se abrieron. Al menos hasta este fin de semana seguía el cartelito anunciando que, allí “próximamente información turística provincial”.
Aunque esta circunstancia es pública -las fotos sacadas el sábado último nos eximen de mayores comentarios-, y desde hace por lo menos cinco meses, nos resistíamos a creer en tanto desinterés y casi desprecio por el manejo de las cuestiones del Estado, como les gusta definir a los funcionarios argumentando verdadero celo en el manejo de los asuntos a su cargo. Sin embargo siguen pasando los días, y allí sigue aquel cartelito de “próximamente…”.
Como se aproxima una fecha clave del calendario turístico nacional y también para cualquier provincia argentina: la Semana Santa, pesamos –equivocadamente- que habría llegado el tiempo para habilitar el local alquilado en esa galería céntrica, y desplegar desde allí el más amplio abanico de información sobre las alternativas turísticas en nuestra provincia.
Pero sin embargo no es así; allí sigue la góndola central de ese paseo comercial totalmente tapada de papeles, apenas con vestigios de que allí, en algún tiempo, funcionó una zapatería, con cajas amontonadas de forma dispersa por todo el recinto, pero sin señales de la más mínima información turística, por más que el cartelito anuncie que “próximamente…” la habrá.
Y mientras desde el Estado nadie se hace cargo, el propietario se queja porque “en vez de significar una atracción, se está desvalorizando la galería…, la gente que pasa por la vereda ve que el principal local está cerrado y sigue de largo”. Como también están que trinan los restantes locatarios, quienes se ilusionaban con un paseo colmado todos los días por visitantes y turistas, y hoy siguen compartiendo la desolada imagen y las puertas del principal “vecino” cerradas al público, conservando sólo el ya poco creíble anuncio de que allí “próximamente (habrá) información turística provincial”.
Evidentemente, el Turismo, seriamente, sigue siendo una asignatura pendiente para los diferentes gobiernos catamarqueños.