La Universidad Nacional de Catamarca volvió a protagonizar ayer tarde otro escándalo de proporciones, y debió recurrir a la fuerza pública para garantizar la seguridad en el predio de la Facultad de Salud, que conduce Omar Barrionuevo.
Es que el Consejo Directivo de Salud resolvió poner fin a los docentes interinos de esa Facultad, lo que derivó en el reclamo de los docentes perjudicados con la medida. Con ese objetivo los docentes se dieron cita al predio y por momentos se temió por la seguridad de los integrantes del Consejo, lo que motivo el pedido de seguridad a la Policía provincial.
Como en todas las Facultades de la Universidad de Catamarca, la mayoría de los docentes no surgen de concursos de antecedentes y oposición, sino que son designados interinamente a gusto y placer de las autoridades de turno. Ese régimen posibilita los acomodos, pero también las represalias a quienes no responden políticamente a las autoridades.
Ayer, finalmente estalló en la facultad conducida por el kirchnerista Omar Barrionuevo, la queja de la docencia que fue perjudicada con la caída por decreto de los interinatos.