No hay todavía precisiones acerca de los autores de algunos hechos que vienen sucediéndose desde un tiempo a esta parte. Debe inscribirse en ese listado los hechos ocurridos en el norte de la ciudad, con la quema de la comisaría y una escuela en el Barrio Parque América.
No está claro si lo que se busca es incentivar la protesta social en contra de un Gobierno que por momentos parece perdido, cometiendo errores garrafales, a mansalva, o si sectores del propio oficialismo, buscan generar hechos para achacárselos a la oposición radical.
Está el ejemplo de los hechos violentos en el norte de la ciudad, que permanecen, y permanecerán, si ser esclarecidos. Esa noche hubo hechos verdaderamente preocupantes; luego hubo declaraciones del jefe de la oposición política, Oscar Castillo, haciendo curiosas comparaciones: “¿no los hizo acordar al 2 de marzo?”, dijo en la Convención de la UCR.
Por otro lado, está también la declaración del “Payo” Rosales, el piquetero que sindicó a un sobrino de Eduardo Brizuela del Moral como instigador.
Lo que si se sabe de seguro, de fuentes fidedignas, de Casa de Gobierno para ser más precisos, es que desde un despacho ubicado a metros del de Lucia Corpacci, se financian y se reparten volantes contra activistas antimineros y funcionarios y intendentes quejosos de la gestión kirchnerista. Una práctica clásica de otras épocas, de las que se ocupa un personaje de otra época.