El Subsecretario de Planeamiento Educativo, José Ariza, se reconoce peronista. El kirchnerismo local, que es un okupa de de la sede de avenida Guemes, lo exhibe como un peronista; pero si se escarba un poquito se verá que no es tan peronista como dice o pretende hacer creer. Es un k puro, es re-trucho.
Duhalde decía que los peronistas tienen un día de lealtad, pero trescientos sesenta y cuatro de traición; Borges contaba que entre un comunista y un peronista, él prefería un comunista. Explicaba que “Los peronista son gente que finge ser lo que no son para sacar provecho”. Pero Duhalde y Borges son de la peor derecha reaccionaria claro. No conviene escuchar sus consejos.
Los peronistas de la periferia, que se enojan con los que fueron la pata peronista del Frente Cívico, tienen un doble motivo de enojo con Ariza. Es que además de pata peronista en la UNCA, también es historiador, es decir, sabe como maquillar la historia oficial.
Un lector de Catamarcactual nos hizo llegar un recorte del diario siempre oficialista, El Ancasti, casi un Billiken de la historiografía catamarqueña, del año 2004, donde aparece una publicación sobre el cierre de actividades de la Escuela de Formación Política de la UCR.
En el listado de los encargados de las clases magistrales aparecen Mario Perna, Patricia Breppe de Guzmán, Ramón Jiménez, Raúl Caro y José Ariza, encargado de la temática “Los protagonistas de la actividad política”. Nadie mejor que él para semejante desafío, junto a reconocidos militantes del radicalismo. Es el mismo funcionario que hoy chorrea peronismo, kirchnerista y universitario claro, no de peronismo de las 1000 viviendas, que como se sabe, tiene las puertas de Casa de Gobierno cerradas.