La denuncia había sido iniciada por el dirigente castillista Enrique Sir contra Denett cuando el Fiscal de Estado se constituyó en querellante particular en la causa que se investiga los créditos Fondetur que fueron otorgados por el ex secretario de Turismo, Edgardo Ávalos.
Según las consideraciones de Sir, el fiscal de Estado habría desempeñado su cargo "de manera vengativa" porque Ávalos formó parte del cuerpo de concejales que en el 2007 le negó el aval para convertirse en Defensor del Pueblo.
En el pedido, los fiscales Sago y Mauvecín destacan que el fiscal de Estado tendrá a su cargo la defensa del patrimonio estatal, por lo tanto, cuenta con legitimación procesal para constituirse en querellante. "No advertimos que el Fiscal de Estado haya realizado un ejercicio arbitrario o abusivo de sus funciones, ni un empleo del mismo con la finalidad de tomar venganza contra Ávalos".
Agrega que debe sumarse el hecho de que en la investigación en la cual Denett participó como querellante fue realizada de oficio por la unidad fiscal de Delitos Especiales, "siendo éste el único órgano con capacidad decisoria en su tramitación, no afectando ni influyendo en modo alguno en el curso de la misma el supuesto interés del fiscal de Estado".
Más adelante sostiene que las causales de inhibición y recusación no se aplicarían a Denett "por carecer éste de poder decisorio en esta etapa procesal". Y añade que se observa que el fiscal de Estado no asesoraba ni dictaminaba como querellante.
A partir de los argumentos presentados, los fiscales argumentan que no existe un delito penal y piden el archivo de la presentación.