Andalgalá no es una isla y en ese contexto, el radicalismo local plantea una especial situación a partir r del hecho de que a la presidencia del Comité Departamental la ejerce Alejandro Páez, intendente de la ciudad, y dirigente ferozmente ninguneado por las cúpulas provinciales.
La diáspora es inevitable en la provincia y la mayoría de los dirigentes busca un reaseguro de subsistencia y en ese entendimiento, muchos han emigrado a pesar de que Páez intenta la reorganización partidaria de cara a las elecciones internas, primero, y a las legislativas de marzo después.
En ese sentido, habría que ver hasta qué punto el aparato municipal sirve para esos fines, estructura sumamente necesaria, mucho más si se considera que el Radicalismo andalgalense pareciera encolumnarse en alguna línea minoritarias, lejos del brizuelismo y del castillismo, como lo proclamaba Páez mucho antes de ser electo intendente de Andalgalá.
Habría que ver además, cuál es el comportamiento de la dirigencia que justamente comulga con Castillo o Brizuela del Moral quienes, a lo largo de estos años han construido importantes vínculos en todos los departamentos. Claro que en Andalgalá, la gran mayoría ha bajado el perfil hasta llegar casi hasta la extinción como sectores internos y es ahí donde Páez comienza a ganar la pulseada porque por otro lado, el triunfo del Presidente de la UCR local lo ha ubicado en una expectante posición como para estar en condiciones de disputar conducción a nivel provincial, más allá de los popes históricos.