Oscar Castillo, la esperanza K en el Senado

Llegó la hora para que el senador y ex gobernador devuelva favores a Armando “Bombón” Mercado. Será cuando el Senado trate los pliegos Daniel Reposo como procurador general de la Nación. No adelantó su rechazo, como suelen hacerlo con cada iniciativa oficial. Blanca Monllau, más disciplinada, es decir sin deuda con Mercado, votaría en contra.  
martes, 15 de mayo de 2012 00:00
martes, 15 de mayo de 2012 00:00

El catamarqueño Oscar Castillo es uno, junto a la salteña Sonia Escudero, de los dos de las esperanzas del kirchnerismo para conseguir los dos tercios de los votos necesarios para aprobar el pliego de Daniel Reposo como procurador general de la Nación.

Antes, el jefe de bloque Miguel Pichetto tiene un paso para dar: garantizar la venia de los aliados eventuales que tuvo desde diciembre y le permitieron superar los 40 apoyos en la mayoría de las votaciones.

Para llegar a los dos tercios necesita 48 sólo si los 72 están en sus bancas. Con 25, la oposición frena cualquier intento. A ese número llegarían sumaos los 14 radicales y sus dos aliados catamarqueños, los cuarto del Fap, María Eugenia Estenssoro de la Coalición Cívica y los siete del peronismo federal.

Pero ni estos últimos ni los catamarqueños, Castillo y Monllau, aunque se cree que esta ultima votará siguiendo al bloque radical, adelantaron su votación. El resto ya avisó que no habrá argumentos de Reposo que los convenzan.

Pichetto cuenta con 33 propios y 5 aliados, sumado Carlos Menem. Pero desde diciembre sumó a esta lista tres nombres casi fijos: el ex radical correntino José Roldán, a pampeana María Higonet y el porteño Samuel Cabanchik, un trío que permitió sancionar la ley de papel prensa y la reforma a la ley de lavado que definió un amplio concepto de terrorismo.

La primera de las normas y el presupuesto de este año también la hicieron posibles la correntina Josefina Meabe, del Partido Liberal; y Juan Agustín Pérez Alsina, del Partido Renovador de Salta.

Para tener al Reposo como jefe de los fiscales, Pichetto tiene que asegurarse a todos estos votos como también de advenedizos como el pampeano Carlos Verna, jefe de Higonet y ausente en la mayoría de las sesiones por problemas de Salud.

Pero necesita también ayuda de alguno de los siete del peronismo federal, donde en estos meses tuvo sólo gestos en algunos proyectos de la chubutense Graciela Di Perna, Carlos Reutemann (quien apoyó la nacionalización de YPF) y el sanjuanino Roberto Basualdo, quien ya dio el primer paso al anticipar que no se opondrá “porque sí” al pliego de Reposo.

El núcleo duro a vencer del peronismo federal lo componen los salteños Sonia Escudero y Juan Carlos Romero y los puntanos Adolfo Rodríguez Saá y Liliana Negre de Alonso.

Estos dos últimos ya hicieron trascender que se opondrán “como sea”. Por estos días, sus asesores chequean las impugnaciones contra Reposo presentadas ante el Ministerio de Justicia para enrostrárselas en la audiencia pública prevista para el 31 de mayo, según anunció ayer Pichetto. El pliego aún no entró y llegaría a la Cámara alta el miércoles 16.

Prudentes, cerca de Escudero y Romero repiten que no tomarán postura hasta no estudiar bien los antecedentes de Reposo y esperar la audiencia pública.

Escudero fue siempre la voz de la oposición en proyectos más emblemáticos, pero algunas fuentes del peronismo federal aseguran que en los últimos meses no lo hace tan tajantemente.

A diferencia de Rodríguez Saá, ante cada consulta sobre Reposo, repitió que no es el momento de opinar. Romero, quien fuera su líder, tampoco quiso anticipar si, como acostumbra, votará contra el Gobierno, como lo hizo sin tapujos ante proyectos de menor cuantía del oficialismo.

La misma conducta muestra Castillo, según pudo saberse de fuentes cercanas a Catillo. “No se decidió”, aseguran, aun cuando todos los conteos dan por hecho que será un opositor más.

Muy pocos recuerdan que no lo fue hace dos años, cuando los radicales no lo encontraron en la sesión en la que se aprobó la jubilación del 82% móvil. Pero además también se sabe de su buenas relaciones con el mandamás del kirchnerismo en Catamarca, Armando Mercado, que le valió acuerdos de seguridad laboral para militantes radicales, como José Cáceres, Luis Cipittelli, Galgo Hernando, Silvia Brocal, entre otros.

Su última diferencia fue en la votación por YPF: junto a su aliada Monllau se abstuvieron, sin importarle que el Comité Radical había decidido apoyar el proyecto.

La relación con los catamarqueños con el bloque se complicó el año pasado, cuando apoyaron en vano a Julio Cobos para desplazar a Gerardo Morales como presidente de la bancada.

Castillo era el elegido del vice pero los senadores no lo dejaron votar por considerarlo sólo un aliado. “Después nunca más fueron a las reuniones de bloque”, graficó un allegado al dúo de catamarqueños.

Como los dos tercios necesarios son sobre los presentes, cualquiera de estos senadores contribuiría con su ausencia. Y ya tienen una excusa: el Senado autorizó a sus miembros a viajar a la Conferencia Internacional del Trabajo que se hará entre el 30 de mayo y el 15 de junio en Ginebra.

Las invitaciones para integrar la comitiva oficial deberían todavía no fueron giradas al Senado y hay mucha expectativa. La lógica indicaría que sería para quienes integran la Comisión de Trabajo y Previsión Social, donde no hay ninguno del peronismo federal.

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