Las declaraciones de Páez dejan un gran interrogante porque con el criterio e intención de no encontrarse con Perea, deja la certeza de que no asistirá a los eventos que debe presidir como jefe comunal.
Asegura que ya ha presentado varias denuncias en contra de Perea ante la Justicia local y que en los próximos días presentará otras, razón por las que no quiere encontrarse cara a cara, aún sabiendo que obligatoriamente deberá compartir el palco so pena de ser violentamente escrachado por todo el pueblo.
Conocedores del contexto, estamos en condiciones de asegurar que Páez no concurrió al acto inaugural del Centro de Información, presionado por ese grupúsculo de agitadores que se apostaron frente al municipio cuando llegaron los Ministros Provinciales, y que su presencia en el mismo habría generado aún más violencia de la que hubo y que realmente fue mucha.
No obstante ello, la actitud del funcionario deja mucho que desear por cuanto hasta el menos avivado se está dando cuenta de que no está ejerciendo el poder con la autoridad y energía que le s son propias, como debe y de acuerdo a los mandatos del pueblo, ya que cualquier movimiento de los llamados “ambientalistas” le hace cambiar decisiones en asuntos que atañen a toda la sociedad.
Por otro lado, conociendo a Perea luego de ocho años de gestión, se puede asegurar que llegado el momento ni saludará a Páez, lo ignorará por completo, y se dará el lujo de saludar a mucha gente, por más que por cuestiones de protocolo deban compartir el palco oficial porque ese en espacio pueden convivir todos, los que se quieren y los que se odian, al menos para realizar la puesta en escena que cada año se materializa, y al parecer, para la foto, los odios se acallan y los amores se disimulan, acaso pensando en que la gente que mira es tonta y no se da cuenta de cómo son en realidad las cosas.