Desde el anuncio de la gobernadora de la provincia, Lucía Corpacci, de otorgar un incremento salarial en negro de un 20 por ciento a los empleados estatales, los municipios comenzaron a pensar en cómo podía otorgarlo. La primera medida fue la de solicitar asistencia económica al gobierno provincial.
En este sentido, se inició una ronda de negociaciones entre los jefes comunales y el ministro de Hacienda y Finanzas, Ricardo Aredes, donde cada uno de ellos plantea sus posibilidades para sumarse al aumento salarial.
Según comentó el funcionario, “no son tantos los municipios que tienen problemas para hacer frente al aumento”, aunque remarcó que falta dialogar con tres o cuatro jefes comunales.
Una vez que todos hayan pasado por la ronda, desde el gobierno provincial se definirá a quiénes se deberá asistir, si es que existen dificultades extremas que así lo requieran. Al respecto, advirtió que algunas comunas están mal financieramente a raíz de las malas gestiones de gobierno anteriores.