Lobo Vergara dio como ejemplo otras provincias en las que los servicios públicos fueron re-estatizados y, sin embargo, en ningún caso se disolvieron los Entes Reguladores. “Hay una idea generalizada en materia de regulación, que es que el control debe estar en manos de un organismo altamente especializado y eficiente que sea independiente del Estado. En Córdoba por ejemplo, EPEC es del Estado y es controlada por el ERSEP, que es el ente cordobés”, justificó.
El funcionario dejó la puerta abierta a que, incluso, en el directorio del organismo, haya representación del oficialismo gobernante, y también de la oposición, como ocurre justamente en la provincia mediterránea.
Por último, Lobo Vergara se mostró a favor de iniciar un debate serio acerca del rol del Ente Regulador, aunque dijo que “no para disolverlo, sino para “dotarlo de mayores funciones y herramientas que le permita cumplir mejor aún el objetivo del organismo, que es velar por el cumplimiento de los contratos de los servicios públicos, independientemente de quien los preste, y advertir tanto al poder concedente como al prestador, cuando se produzca alguna desviación del marco regulatorio”.