Los radicales, proclives leguleyos, asesores y colaboradores de las felizmente superadas dictaduras militares del pasado, desde cuando Arturo Mor Roig fue ministro del Interior del Gral. Lanusse, pese a la férrea oposición del Dr. Ricardo Balbín, o como acá en Catamarca aportaron su cooperación hombres de ese partido, tales lo casos de Horacio Agustín Pernaseti (23 de Junio 1971 - 25 de Mayo 1973) o Arnoldo Aníbal Castillo (3 de Marzo 1981 - 10 de Diciembre 1983), ambos gobernadores de facto, que han negado y hasta violado consuetudinariamente las normas de la Constitución Nacional o Provincial, según sus ámbitos de actuación, han reaccionado con declaraciones temerarias a raíz del juramento del Dr. Marcos Denett como Fiscal de Estado.
En algunos casos, esas expresiones resultan alocadas, como cuando el senador nacional Oscar Castillo y el auditor nacional Horacio Pernasetti, hijos de aquellos “colaboracionistas” antidemocráticos, a los que Balbín aborrecía, definen a Denett como “un funcionario de facto”.
Nada más alejado de la realidad.
Podría contestarse sencillamente: “mirá quienes hablan…”; pero para no caer en sus mismos y bárbaros apresuramientos, conviene recordar, sobre todo para el veraz y honesto conocimiento del pueblo que la gobernadora Lucía Corpacci, tomó juramento al Dr. Denett en virtud del Art. 89 de la Constitución Provincial, que taxativamente señala que “corresponde al Senado prestar acuerdo para el nombramiento del….Fiscal de Estado… y demás funcionarios que por esta Constitución requieran para su designación de este requisito”, y seguidamente puntualiza que “si dentro de treinta días de solicitado el acuerdo la Cámara (de Senadores) no se expidiera, se considerará prestado el mimo”.
Superado esos treinta días, como dijera la Dra. Corpacci, “se cumplieron con los plazos administrativos, y por lo tanto, automáticamente, Denett es el Fiscal de Estado”. No hay nada “de facto”, ni fuera de la ley.
Por lo tanto resultan más aventureras aún las declaraciones posteriores de senadores y diputados provinciales radicales del Frente Cívico y Social (FCyS), cuando amenazan con la posibilidad de iniciar un juicio político en contra de la gobernadora Corpacci, a raíz del nombramiento por decreto de Denett como Fiscal de Estado.
Evidentemente, los senadores radicales siguieron un mandato partidario, tratando por todos los medios que Denett no quede en la Fiscalía, y así evitar que siga investigando los actos de corrupción que van surgiendo de la pasada gestión de 20 años de FCyS en el gobierno. Incluso llevaron a cabo una sesión irregular, con la desobediencia puntual de la presidenta provisoria del Senado, Nancy Barros, quien debía estar a cargo del Poder Ejecutivo Provincial.
Y en el colmo de la hipocresía, el senador Víctor Luna (FCyS), al cuestionar la asunción de Denett afirmó que “flaco favor nos hacen; perjudican al sistema democrático y la convivencia en Catamarca”, pretendiendo olvidar farsantemente el imborrable protagonismo de sus históricos y notorios referentes Arnoldo Aníbal Castillo y Horacio Agustín Pernasetti, y sus cercanos sucesores -entre los que se encuentra-, quienes se enseñorearon en esta tierras, precisamente, cuando la democracia estuvo abolida en la provincia.
Por eso, parafraseando a Crisólogo Larralde, en la Convención Radical de Tucumán, en el año 1956, bien vale recomendar “calma radicales…”, sobre todo, porque el Dr. Denett es Fiscal de Estado “con todas las de la Ley”.
Víctor Hugo Uriarte Roberto Antonio González
(SiPreCa, Prensa) Secretario General
Diputado Provincial M. C. 62 Organizaciones Peronistas de Catamarca Diputado Provincial M. C.