Seríamos redundantes si pretendiéramos contar lo ocurrido; pero la luz de la VERDAD comenzó a visualizarse con la vuelta de la DEMOCRACIA, pero quienes sufrimos las consecuencias, obtuvimos VERDADERA JUSTICIA a partir del gobierno del recordado DR. NESTOS KIRCHNER, conocimos y reconocimos a los MÁRTIRES DESAPARECIDOS, conocimos y reconocimos a LAS MADRES Y ABUELAS DE PLAZA DE MAYO, conocimos y reconocimos a los HIJOS DE DESAPARECIDOS, en definitiva conocimos y reconocimos cuan dañino y sangriento fue para el pueblo argentino los años nefastos.
El lector, pensará que hasta aquí NO dijimos ni descubrimos nada de lo que ya sabe la opinión pública; pero hasta hoy no conocemos ni reconocemos a una porción de argentinos, que, si bien no fuimos encarcelados o desaparecidos, pero también SUFRIMOS la PERSECUCIÓN IDEOLÓGICA, el CRIMEN GENOCIDA de nuestros ideales, la PRIVACIÓN ILEGÍTIMA al derecho de trabajar, estamos hablando de quienes fuimos despedidos sin causa justa de nuestros trabajos y con esa decisión nos MATARON SUEÑOS, DERECHOS INALIENABLES, y para colmo nos borraron, NOS DESPARECIERON de la sociedad inhibiéndonos de poder trabajar, de llevar a nuestros hijos el sustento diario, mataron ilusiones familiares y hasta hoy seguimos luchando por ser reconocidos como VÍCTIMAS del proceso militar.
Somos aquellos jóvenes envejecidos que vimos marchitar en nuestras rugosas manos: ilusiones, sueños, anhelos, ideales y hoy la parca noche de la muerte nos esta llevando silenciosamente sin el reconocimiento histórico de nuestros ideales sacrificados a golpes inexorables del sordo tronar de las armas del “decreto militar”; solo nos está quedando el rico consuelo de escuchar ¿escucharnos? a estos “nuevos” jóvenes que a puro grito y accionar esperanzador van abriéndose paso en la vida política argentina acompañados por Néstor y Cristinas que nosotros no tuvimos para salvar nuestros ideales.
Somos aquellos jóvenes envejecidos: papás, mamás, hijos, esposos, que poblamos toda la Argentina y formamos parte de esa sociedad que fuimos TORTURADA con la obligatoriedad del silencio, obediencia, humillación, despolitización de las aspiraciones en nuestra condición de dignidad humana ya que por decreto pasamos a formar parte de los sospechosos y sospechados de “ideas raras”.
Somos aquellos jóvenes envejecidos obligados a emigrar de nuestros terruños por estar en las listas negras del proceso, a no poder seguir estudiando por que los “servicios” nos tenían marcados por militar en los movimientos juveniles y despectivamente catalogados de “zurdos”. A este hijo “catamarqueño por obligación y adopción” que hoy está al frente de DERECHOS HUMANOS le solicitamos alce su voz junto a las nuestras y nos acompañe en este pedido de justicia.
Hubo proyectos en el Parlamento Nacional que nos reconocían nuestros derechos, lamentablemente perdieron estado parlamentario, hoy están presentados en la Cámara Baja dos (2) proyectos, casi idénticos entre sí y al caído, para resarcirnos HISTÓRICA Y ECONÓMICAMENTE por los daños sufridos, les pedimos a los SRES. LEGISLADORES QUE SEA TRATADO Y APROBADO, y a nuestra PRESIDENTA que interceda ante los bloques oficialistas para que hagan realidad este reconocimiento; sabemos de su preocupación por los derechos de quienes fuimos vapuleados por los militares asesinos, sabemos de su ecuanimidad para quienes fueron perseguidos como ellos, es por ello que apelamos a su PROFUNDO SENTIDO DE JUSTICIA para que nos acompañe en el camino que transitamos diariamente para ser CONOCIDOS Y RECONOCIDOS por nuestros hermanos de lucha y el Pueblo Argentino.
Agradecemos a LOS MEDIOS RADIALES Y GRÁFICOS por cedernos esta porción de letras y espacio para ser CONOCIDOS Y RECONOCIDOS. Cesanteados de Catamarca del 76/83 D. A. M. U. DNI: 10.729.281
Cesanteados Catamarca 76/83